UE y Gran Bretaña reanudan pláticas y persisten diferencias

LA OFICINA DE JOHNSON DIJO QUE LOS DOS LÍDERES FIJARON EL DOMINGO COMO EL PLAZO PARA DECIDIR SI HABRÁ UN ACUERDO, O UNA TUMULTUOSA SALIDA SIN ACUERDO A FINALES DEL MES

El primer ministro británico Boris Johnson es recibido para una cena de trabajo con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en Bruselas. Foto: Aaron Chown/AP.

El primer ministro británico Boris Johnson es recibido para una cena de trabajo con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, en Bruselas. Foto: Aaron Chown/AP.

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Raf Casert/Jill Lawless/APBruselas, Bélgica

Gran Bretaña y la Unión Europea reanudarán las negociaciones sobre un acuerdo comercial post-Brexit luego de una cena de trabajo el miércoles por la noche entre el primer ministro británico Boris Johnson y la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen, pero el Reino Unido señaló que aún persisten “diferencias muy grandes” entre ambas partes.

La oficina de Johnson dijo que los dos líderes fijaron el domingo como el plazo para decidir si habrá un acuerdo, o una tumultuosa salida sin acuerdo a finales del mes.

Johnson viajó a Bruselas con la esperanza que las negociaciones políticas de alto nivel puedan darle un nuevo impulso a las discusiones que están estancadas en cuestiones como derechos de pesca y reglas de competencia.

Pero no hubo ningún avance en la reunión de tres horas que Downing St. describió como “franca”.

Gran Bretaña abandonó la UE el 31 de enero, pero sigue en su estructura económica hasta finales de este año. Eso significa una fuerte ruptura económica el 1 de enero que podría resultar caótica en caso de que no se alcance un acuerdo.

Los dos dirigentes habían esperado inyectar vida a las negociaciones comerciales que se han estancado irremediablemente en aspectos clave de la relación futura. Pero Gran Bretaña y la UE mostraron posturas sumamente distintas sobre los principales temas conflictivos, y cada parte insistió que la otra debe ceder para alcanzar un acuerdo.

“Todavía queda mucho por hacer”, insistió Johnson. Pero comentó a los legisladores en la Cámara de los Comunes que las exigencias del bloque en torno a que Gran Bretaña siga adhiriéndose a sus estándares o enfrente represalias no eran “términos que ningún primer ministro de este país debería aceptar”.

La canciller alemana Angela Merkel dijo que “sigue existiendo la probabilidad de un acuerdo”, pero señaló que la UE no se comprometería en sus principios básicos. Merkel dijo ante el Parlamento alemán que el bloque “tomaría un camino sin un acuerdo si hay condiciones del lado británico que no podamos aceptar”.

Gran Bretaña abandonó la UE luego de 47 años de ser miembro del bloque, pero permanece dentro del mercado único libre de aranceles y la unión aduanera hasta finales del año.

Alcanzar un acuerdo comercial para ese entonces garantizaría que no habrá aranceles ni cuotas en la comercialización de los bienes el 1 de enero, aunque aún habría nuevos costos y burocracia para las empresas.

No alcanzar un acuerdo comercial causaría una interrupción mucho mayor, provocando aranceles y otros obstáculos que afectarían a ambas partes, aunque la mayoría de los economistas piensan que Gran Bretaña se vería más perjudicado debido a que casi la mitad de su actividad comercial es con el bloque.

Meses de negociaciones comerciales no han logrado superar las diferencias sobre tres cuestiones: derechos de pesca, reglas de competencia leal y el órgano de resolución de futuras controversias.

El gobierno británico ve al Brexit como una cuestión de soberanía y de “retomar el control” de las leyes, fronteras y aguas de la nación. Afirma que la UE está tratando de vincular a Gran Bretaña a las normas del bloque de forma indefinida.