FOLCLOREANDO

“Murió a destiempo”

Xiomarita Pérez

Xiomarita Pérez

Después que existen las redes he observado más cómo los lectores externan sus sentimientos en las notas luctuosas. Es una forma de desahogarse. Analizando los escritos que son cumplidos, porque nunca conocieron a los extintos y mucho menos compartido con sus familiares, estuve recopilando algunas frases, dichos, expresiones y lamentos que me han “enforforado” o enfurfurado, no porque me sienta vieja sino por la exaltación positiva cuando una persona joven fallece.

La juventud resalta más que el conocimiento, la bondad e integridad, que en los escritos lo dejan de último: “Mucha pena por lo joven que era”, “Qué triste, tan joven…”, “Qué pena, tan joven e inteligente”, “Los buenos mueren jóvenes”, “En la flor de su juventud y un ejemplo para todos los dominicanos”, “Qué pena, jóvenes valiosos”.

¿Solo ser joven importa?

Entonces, solo el presente y el futuro importa, los conocimientos o el cúmulo de experiencia vivida no se toman en cuenta. Solo debemos pensar lo que un joven pueda hacer en el futuro inmediato. Cuántas lamentaciones en las redes, desconociendo que en la memoria de una persona adulta se construyen historias muy valiosas que debemos de tomar en cuenta. El mismo valor

Todos los seres humanos somos importantes, aunque estemos en la cuarta edad. Dejemos de estar comentando que esa persona que murió no debió morir, como que nosotros somos lo que tenemos que decidir que debe de suceder. Es una insensibilidad que viene desde lejos. Es un pensamiento erróneo que habrá que sacar de circulación. Es como que las personas que han pasado de los sesenta años no tienen nada que aportar y no es así. La sabiduría está en los adultos y debemos apreciarla. Ojalá que los jóvenes valoren esta situación, que no crean que porque su mente es poderosa conseguirán lo que desean. Quienes más comentan y hablan de juventud son los mismos adultos, aunque muchos no lo expresan por las redes.