ALIMENTACIÓN

La belleza entra por la boca

La piel, el cabello y las uñas están en constante renovación, y por esa razón, necesitan un aporte constante de nutrientes, que se encuentran en diversos alimentos de la dieta diaria.

  • La Piel
    Constituye el órgano más grande, visible y pesado del cuerpo. Al mismo tiempo es el más expuesto a los daños ambientales y condiciones que nos rodean.

Estefany Rodríguez Vier
Santo Domingo

La alimentación es responsable del buen o mal funcionamiento del organismo y se hace evidente en el aspecto y apariencia física.

Una dieta inadecuada o desordenada, sumada al estrés propio del actual ritmo de vida acelerado puede provocar que el cabello se vuelva frágil, quebradizo y sin brillo o excesivamente graso sin una causa aparente.

En el caso de las uñas se tornan blandas y pueden tener unas manchas blancas que aparecen y desaparecen. Mientras que la piel se puede resecar y descamar, dando un aspecto de descuido y falta de hidratación. Estos síntomas evidencian a un organismo cansado, anémico o con carencias nutricionales diversas, básicamente de vitaminas y minerales, explica la doctora Nelly Tejeda Medina, especialista en Nutrición y salud ocupacional.

Agrega que tanto la piel, el cabello y las uñas viven en constante renovación, por lo que necesitan un aporte continuo de nutrientes esenciales, ya que el déficit de algunas sustancias en la dieta puede provocar alteraciones en el crecimiento y en su apariencia.

Los nutrientes con mayor incidencia en la salud de nuestra piel, cabello y uñas son: las proteínas, minerales como el zinc, hierro, azufre, yodo, magnesio y calcio; así como también ciertas vitaminas como la C, la B2 o riboflavina, B3 o niacina, B5 o ácido pantoténico, B6 o piridoxina, vitamina A y finalmente ácidos grasos esenciales como (linoleico y linolénico).

Comer inteligentemente
Las carnes magras, huevos, pescados, lácteos, frutos secos, legumbres y todos los vegetales y frutas representan los principales alimentos que aportan y contribuyen al buen crecimiento y apariencia de estos tres elementos.

La forma ideal de integrar cada uno de esos nutrientes en la dieta, indica Tejeda Medina, se da a través del consumo diario o regular de los alimentos correctos. También con la incrementación de productos integrales, tomar al menos cuatro o cinco piezas de fruta al día, tomar más agua y aumentar la ingesta de verduras.

“A través de una dieta balanceada, que equilibre las proteínas, nutrientes y vitaminas. La idea es tener todos los grupos alimentarios en porciones adecuadas, pues hasta el agua en exceso afecta la salud”.

Nutrientes y Vitaminas responsables de embellecer
En los alimentos consumidos diariamente se encontrarán los componentes necesarios para el crecimiento y óptimo cuidado de la piel, el pelo y las uñas.

¿Cuáles son los principales nutrientes y componentes responsables de su crecimiento? Nelly Tejeda Medina, especialista en Nutrición y salud ocupacional, comenta que entre los principales se encuentran las proteínas, minerales como el zinc, hierro, azufre, yodo, magnesio y calcio; y vitaminas como la C, B2, B3, B5, entre otras. Cada una de ellas cumple una función muy importante, señala que:

La proteína tienen un papel importante el ámbito cutáneo y capilar, es fundamental para la reparación de los tejidos y asegurar el correcto funcionamiento celular. La más conocida es la queratina, tiene la función de “proteger” o “cubrir” la estructura capilar, también juega un papel fundamental en la formación del folículo del pelo y, por tanto, en el ciclo de crecimiento. Se encuentra principalmente en las carnes magras, pescados, huevos, lácteos y combinaciones de cereales con legumbres o frutos secos.

Hierro: aporta brillo a la piel, además previene el envejecimiento prematuro. Ayuda a mejorar la textura del cabello y reduce su pérdida. Los alimentos con mayor contenido son hígado de pollo y res, cordero, jamón, carnes, pescados y huevos, frutos secos y desecados, cereales integrales, legumbres y verduras de hoja verde.

Magnesio: evita la fragilidad capilar y la calvicie a destiempo. También tiene la capacidad para desintoxicar la epidermis y limpiar la piel. Se puede encontrar en: los frutos secos (almendras, nueces, avellanas) y desecados (higos secos, ciruelas y uvas pasas), cereales integrales, aguacate, verduras de hoja verde, salvado y germen de trigo.

Zinc: es necesario para la formación del cabello y para que se mantenga fuerte, facilita su crecimiento; en el caso de las uñas, evitan que se rompan, estríen y presenten manchas blanquecinas.

También es importante para la piel, ya que contribuye a su elasticidad. Se halla en nueces, huevos, almejas y ostras, anchoas, atún, bebidas de soja, legumbres, queso y carnes magras.

Azufre: fortalece la piel, el pelo y las uñas. Promueve la formación de queratina y colágeno, los cuales mejoran la firmeza y elasticidad de la piel, ayuda a eliminar las toxinas que se acumulan en el cutis. Se encuen- y salud ocupacional tra en los huevos, leche y cereales integrales.

Yodo: participa activamente en el crecimiento y resistencia del cabello y las uñas. Se encuentra en todos los pescados, mariscos, lácteos y en menor proporción en frutas y verduras (brócoli, zanahorias, espinacas, espárragos, ajo y cebolla).

Calcio: proporciona una buena consistencia al cabello y mantiene la piel sana. La leche y derivados de la misma, pescados de los que se come la espina (sardinas), frutos secos y desecados, legumbres y ciertas verduras son fuentes por excelencia de este mineral.

Vitamina C: favorece el crecimiento del cabello, por lo que una baja ingesta de esta vitamina hace que el pelo sea débil y quebradizo. Evita la debilidad en las uñas y la piel, favorece la formación de colágeno. Se encuentra en fresas, frutas cítricas, lechoza, kiwi, pimientos, guayaba, hojas de color verde oscuro, brócoli, coliflor y tomates.

Vitamina B2 o riboflavina: previene la resequedad de la piel, nutre los folículos pilosos del cuero cabelludo, esencial para su crecimiento y evita su pérdida prematura. Abunda en la leche y derivados (yogur, queso), huevos, carnes, pescados, hígado, legumbres y frutos secos.

Vitamina B3 o niacina: interviene para el correcto mantenimiento y estado de la piel, el cabello, los ojos, y la función normal del sistema nervioso. Está presente en carnes, pescados, vísceras y cereales integrales y frutas desecadas (melocotón, higos y dátiles).

Vitamina B5 o ácido pantoténico: promueve la salud de la piel con la capacidad de reducir los signos del envejecimiento (efecto anti-aging), tales como manchas y enrojecimiento. Favorece el crecimiento de las uñas, la regeneración de la piel, también para la salud del cabello, ralentiza el proceso que da lugar a la aparición de canas. Las fuentes por excelencia son las vísceras (hígado, riñones), cereales integrales, legumbres, verduras frescas, aguacate, yogurt y leche.

Vitamina B6 o piridoxina: previene la caída del cabello, y fomenta su sano crecimiento, disminuye la caspa y regula la grasa en el cuero cabelludo. Esta tiene la particularidad de que está muy distribuida por todos los alimentos frescos en general; pescados azules, carnes, huevos, frutos secos, cereales integrales, plátano, espinacas y germen de trigo.

Vitamina A: está involucrada en la producción de pigmentos y también hidrata las pieles secas. Por lo tanto, es esencial para el bronceado de la piel, aparte retrasan la aparición de arrugas puesto que estimulan la regeneración celular y la síntesis de elastina y colágeno. Los lácteos enteros, quesos, mantequilla, yema de huevo, vegetales de color amarillo, anaranjado o rojizo como la auyama, melocotón, mandarinas y naranjas son las fuentes ideales.

((Cuidado
¿Carencia o exceso?

El desbalance nutricional, por exceso o falta de nutrientes, afecta el cuerpo de diferentes maneras generando trastornos de salud que pueden llegar a ser graves, comenta la experta. Provocar un exceso de vitaminas, por ejemplo, consumiendo alimentos naturales es difícil, pues casi siempre suele generarse por un consumo de suplementos vitamínicos. En el caso de las proteínas, nunca se debe abusar de estas, pues pueden producir un efecto de sofocación sobre el cabello. Es importante contar con el acompañamiento y supervisión de un especialista de la nutrición, para que oriente sobre sus necesidades particulares.

Grasas
Es necesaria para evitar la piel seca y/o agrietada, cabello reseco y caspa, así como uñas blandas y quebradizas. Se hace presente en mariscos y nueces.