TRAS LAS CORTINAS

Emocionantes bodas religiosas de Modesta y Soledad

Cándida Ortega

¡Hola! Buenos días. Dos grandes amigas aprovecharon la magia festivo-religiosa que encierra el mes de diciembre para sellar su amor ante Dios y ante el hombre con sus respectivas parejas. El 22 de diciembre fue un día especial para mí, pero, sobre todo, para la diseñadora Modesta Castillo (Mody), quien, tras 30 años de unión por lo civil con su esposo Leopoldo Díaz, se casaron en una hermosa ceremonia celebrada en la iglesia Santísima Trinidad, mientras que en la iglesia Nuestra Señora de la Altagracia, en el Ministerio de las Fuerzas Armadas, ese mismo día juraron continuar amándose hasta que la muerte los separe mi querida y adorada doctora Soledad Mateo con su también esposo Iván Wagner.

El novio. Nervioso e impaciente
Como ambas bodas eran a las 7:30 p. m., primero fui a la de Moddy y luego a la de Soledad. Les cuento que en la iglesia Santísima Trinidad más solemnidad y emociones no cabían, fui de las primeras en llegar junto a Charo Minnieur, Leonel Lirio, Farah Cabrera e Isabel Reynoso, su esposo Manuel y Toñito Alma, yerno de Moddy. El novio en compañía de Modestica, la hija de Moddy, quien fue la madrina, lucía nervioso e impaciente esperando a la novia, que se dilató unos minutos. La corte nupcial estuvo compuesta por las hermanas de Moddy. En medio de un silencio sepulcral hizo su aparición la novia del brazo del padrino, el hijo de don Leopoldo, y a seguidas la marcha nupcial marcó su desfile por la nave central de la iglesia hasta el altar donde fue entregada al novio, iniciándose  la ceremonia que duró unos 45 minutos. Un rostro sonriente, a la vez cargado de nostalgia y alegría. Dos lágrimas corrían por las mejillas de la novia, a quien se le vio llorar en ocasiones, pero no de dolor, sino de felicidad.  

Lloró, pero de felicidad
Al finalizar la ceremonia religiosa los novios, junto a sus invitados, se trasladaron al club Naco, donde se ofreció la recepción nupcial. Vargas Servicios de Catering fue el responsable de las finas mantelerías y elementos decorativos utilizados por Jusset, quien tuvo a su cargo el montaje. Allí se disfrutó hasta altas horas de la noche. El color azul fue el escogido para la ocasión. Del traje de la novia, que fue toda una sorpresa, les comento en la próxima. El color azul fue el escogido para la decoración.

Soledad Mateo
¡Qué derroche de emociones! Junto a la reportera gráfica Bienvenida Vásquez viví los momentos más espectaculares y emocionantes de esta pareja. Con decirles que las fotos previas a las bodas se las hicieron en las hermosas playas de Salinas, Baní. Fue una boda preciosa, cargada de solemnidad, anécdotas y jocosidades de parte del cura. Soledad... preciosa con un sencillo, pero elegante diseño estraple con amplia cola y velo en tul blanco con detalles de corona en perlas, piedras preciosas y encaje chantilly.  Iván, su esposo, es un encanto de persona, con un sentido del humor extraordinario,  a todo le busca el lado jocoso.

Ambiente al estilo Soledad
Luego de la ceremonia, nos trasladamos al Mesón de la Cava, el cual estaba decorado con preciosos lirios blancos y otras especies florales. El ambiente estaba cargado de emoción y sublimidad. Pasamos un momento estupendo disfrutando de la mejor champaña, cava, vinos, wisky, vodka y otras exquisitas bebidas, acompañadas de un riquísimo y suculento bufé seleccionado especialmente por Soledad. Tanto en la Iglesia como en la recepción se respiró un exquisito ambiente al estilo de Soledad.

Heart Care
La Fundación Heart Care Dominicana, con el apoyo de Cedimat, realiza una encomiable labor en favor de los más necesitados. Recientemente patrocinaron una jornada de cateterismo en el que intervinieron 15 dominicanos de diferentes regiones del país. Se hizo con previa evaluación socio-económica y médica. Esta jornada fue apoyada por Seminsa, Laboratorios Stein, Bayer y Endoserv Dominicana.   

Un ramo de rosas blancas a doña Chucha
Un ramo de rosas blancas para María de la Nieves Sierra, cariñosamente doña Chucha, en el cuarto aniversario de su fallecimiento, quien dedicó su vida a luchar por la niñez desvalida, dejando a miles de niños en la orfandad y que hoy esperan por la mano amiga en el Hogar Escuela doña Chucha, sito en la calle Caonabo 44 en Gazcue.