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Familias lo perdieron todo en Guachupita y aún esperan la ayuda

El incendio destruyó siete casas y en cuatro no se logró recuperar nada. Raúl Asencio /LD

El incendio destruyó siete casas y en cuatro no se logró recuperar nada. Raúl Asencio /LD

Treinta y ocho días después de que un incendio consumiera todos y cada uno de sus bienes materiales, dejándolos en la calle y supuestos a sobrevivir de la caridad de sus vecinos, cuatro familias del sector de “Jarro Sucio”, en Guachupita, aún esperan por la ayuda gubernamental que les fue prometida.

Niños, adultos, envejecientes e incluso una persona en condiciones especiales de salud, que le catalogan como minusválido, sufren en lo profundo del barrio del Distrito Nacional, por el desarraigo de sus recursos, sobre los que refieren que “fuera poco o mucho, era lo único que tenían”.

“Nos hemos cansado de llamar y solicitar que se nos brinde ayuda. La mayoría de esta gente se ha tenido que quedar viviendo en la iglesia, hay algunos que están en la calle. Esto es inhumano”, dijo Francisca Herrera, presidenta de la junta de vecinos del lugar, mientras sostenía un folder amarillo con múltiples cartas de solicitud de ayuda referidas a las autoridades estatales, incluyendo a Carolina Mejía, alcaldesa del Distrito Nacional.

Desolados

Según relataron las famlias afectadas, el 22 de febrero pasado un fuego se originó en una de las viviendas construidas de madera y zinc consumiendo todo lo que le dio tiempo alcanzar en hora y media, que tardaron los bomberos en llegar.

Precisaron que a las unidades se les hizo extremadamente difícil alcanzar el lugar de origen del siniestro, y mientras consumía ropas, documentos, dinero y trastes, como lavadora, comedores, televisores y muebles.

“Yo estaba aquí mismo, acostado con la ventana abierta y solo vi el fuego subir cuando entró por la ventana y toda la ropa que estaba ahí, se la llevó”, narró Wander José Perez, quien perdió la movilidad en sus dos piernas hace dos años en un intento de atraco. “La suerte fue que yo estaba despierto y que dos muchachos subieron corriendo y me bajaron de aquí”.

Las casas afectadas fueron siete y en cuatro de ellas no lograron recuperar nada.