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Histórica visita del cardenal López Rodríguez a la Basílica de Higüey

Por su propia solicitud, asistió ayer a la Basílica de Higüey para rendirle tributo a la Virgen por sus 100 años de coronación canoníca

El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez en su visita a la Basílica en Higüey.

El cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez en su visita a la Basílica en Higüey.

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FLORENTINO DURÁNHigüey, La Altagracia, RD

El lunes 15 de agosto se celebraron los 100 años de coronación canónica de la Virgen de la Altagracia con un acto en donde miles de feligreses católicos abarrotaron el Estadio Olímpico, con rosario, velas y rosas en mano.

Dentro de esos miles de feligreses se hizo notoria la ausencia de quien fuera el líder de la Iglesia Católica en el país por más de 30 años; el cardenal Nicolás de Jesús López Rodríguez, no pudo hacer acto de presencia en el multitudinario acto debido a sus condiciones de salud. A pesar de ello, y por su propia solicitud, asistió ayer a la Basílica de Higüey para rendirle tributo a la Virgen por sus 100 años de coronación canoníca y dándole un beso al cuadro original de la Madre Protectora de República Dominicana.

“Él ha querido venir personalmente a Higüey para tener en sus manos el cuadro original de la Virgen, darle este beso y hacer una oración por el pueblo dominicano”, señaló el padre Manuel Ruiz, quien agradeció también la presencia de varios sacerdotes que acompañaron al Cardenal en lo que fue calificada como su “histórica” visita a la Basílica. Además de besar al cuadro original de la Virgen, el Cardenal por igual aprovechó la ocasión a varios de los niños que se encontraban presentes en el templo católico. El cardenal López Rodríguez fue ordenado sacerdote el 18 de marzo de 1961, en La Vega; además trabajó pastoralmente en la Diócesis de La Vega, de 1961 a 1964 y luego de 1966 a 1968. En la Diócesis de La Vega, de 1968 a 1978, fue asesor para la Pastoral diocesana de la Familia y la Juventud; asesor eclesial del Movimiento Familiar Cristiano; del Movimiento de los Cursillos de Cristiandad; vicario diocesano para la pastoral; pro-vicario general y luego, vicario general. Fue elegido y nombrado Obispo de San Francisco de Macorís por el Papa Pablo VI, el 16 de enero de 1978; consagrado el 25 de febrero de 1978, por el Cardenal Octavio Antonio Beras Rojas, Arzobispo Metropolitano de Santo Domingo.

También fue rector de la Universidad de San Francisco de Macorís, de 1979 a 1984.