Dicrim y Dican

Mujeres de Capotillo se levantan contra las redadas

En redada de Capotillo se llevaron “hasta los jugos” y una alcancia

Una mujer alza sus brazos durante la protesta ayer en Capotillo para denunciar los alegados atropellos contra ciudadanos de la barriada en las redadas de la Policía. / VÍCTOR RAMÍREZ/LD

Una mujer alza sus brazos durante la protesta ayer en Capotillo para denunciar los alegados atropellos contra ciudadanos de la barriada en las redadas de la Policía. / VÍCTOR RAMÍREZ/LD

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RAMÓN CRUZ BENZÁNSanto Domingo, RD

Maritza Jiménez vive en una humilde casita levanta­da en un ‘parte atrás’ de la calle 42 del sector Capotillo, en el Distrito Nacional.

Días recientes, cuando agentes de policía se perso­naron en buen número en sus usuales prácticas de re­dadas anti delictivas, esta mujer dice haber vivido un mal momento.

Su casa fue una de varias que fueron objeto de regis­tros por parte de agentes de la Dirección Central de In­vestigaciones (Dicrim) y la Dirección Central de Anti­narcóticos (Dican).

Según Jiménez, duran­te este operativo personal actuante se llevaron varias cosas, entre estas una al­cancía que tenía su esposo y “hasta un jugo que esta­ba en la nevera se lo toma­ron”.

“Ellos llegan a la casa y todo lo desaparecen, no im­porta que sea un perfume, un reloj, una cadenita bue­na; hasta puertas de algu­nas casas del sector se lleva­ron los policías”, denunció Jiménez. Ante la queja del sector, un grupo de muje­res residentes decidió unir­se en reclamos e inició una marcha hasta la calle Nico­lás de Ovando, levantan­do pancartas y vociferando consignas contra el cuerpo policial.

En la avenida Duarte con Ovando, las manifestantes hicieron allí una parada que género en un taponamien­to, por lo que la Policía tu­vo que intervenir para des­pejar la vía. A las mujeres se les prometió llevarlas ante el comandante la zona pa­ra que le plantearan la si­tuación.

Los vecinos de la 42 de Capotillo expresaron que los agentes han apresado a personas inocentes en ca­llejones de la barriada, y se quejaron porque, mientras tanto, “los verdaderos tí­gueres permanecen en sus casas durmiendo”. “Ellos sa­ben quiénes son los tígueres y quienes no son”, afirman. “La mayoría que se llevan al cuartel son inocentes”, dijo una joven que participaba en la manifestación con cartelo­nes en manos.

Los vecinos en protesta denunciaron que las brigadas de las direcciones de microtráfico de la Policía practican operativos, redadas y allanamientos de forma arbitraria.

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