BÉISBOL

La Serie del Caribe recuperando su esplendor

La edición número 65 de la Serie del Caribe ha sido un éxito competitivo.

La edición número 65 de la Serie del Caribe ha sido un éxito competitivo.

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Horacio NolascoSan Francisco de Macorís

La Confederación de Béisbol del Caribe (CBPC), presidida por el dominicano Juan Francisco Puello Herrera, ha logrado en los últimos dos años recuperar el esplendor de la Serie del Caribe.

Obviamente no tenemos el glamur en cuanto a talento de los años dorados, los grandes 90 con los famosos Dream Team de Dominicana y Puerto Rico, que ha sido lo más resplandeciente visto por ojos caribeños en su historia.

Los problemas sociopolíticos de Venezuela en 2018 y 2019 incidieron negativamente. El primer año se mudó la sede a Guadalajara, México. Lo del 2019 fue peor, se tuvo que desarmar toda la estructura de meses de trabajo para desplazarse a Panamá, apenas una semana antes de comenzar el evento.

En el 2021 la serie se efectuó en Mazatlán, México. No bastó la parafernalia y el tradicional ambiente festivo de los aztecas, pues el covid le amargó la vida a una ciudad tan dada a la juerga. Robinson Canó y Yadier Molina, las dos estrellas del evento, dieron positivo a la enfermedad.

Se permitió el acceso a un 45% de la capacidad del estadio Teodoro Mariscal (16 mil asientos), sin embargo apenas 4 mil aficionados presenciaron la final entre las Águilas Cibaeñas y los Criollos de Caguas. Al término, 55 mil parroquianos estuvieron presentes en la serie (unos 3 mil por encuentro).

El año pasado, en Santo Domingo, el torneo comenzó a recobrar su brillo. El viejo estadio Quisqueya Juan Marichal estuvo a toda capacidad. La gente estaba ansiosa por retornar en masa al magno evento caribeño. Colombia obtuvo su primer trofeo regional, venciendo en la final a los Gigantes del Cibao. Se demostró que no solo los tres grandes equipos de nuestra liga podían llenar el Coloso del Ensanche la Fe, pues los cibaeños pusieron la capital patas arriba.

La Serie Gran Caracas, primera en el país sudamericano desde el 2014, ha sido un modelo a seguir. El magnífico estadio Monumental de Caracas Simón Bolívar o La Rinconada, el más grande y hermoso de la cuenca del Caribe, nos ha mostrado el lujo de esta competencia. Casi 40 mil fanáticos vieron el juego Tigres-Leones del domingo. El estadio Jorge Luis García, de La Guaira, a 20 kilómetros de Caracas, es otra belleza, rodeada del mar y la montaña, más jacuzzis en las gradas del estadio.

Nuestra pequeña Serie Mundial ha vuelto a retomar el seguimiento y la organización de una Confederación del Caribe que irá por más a celebrar la siguiente serie en Miami en 2024.