Listin Diario Logo
21 de enero 2018, actualizado a las 03:56 p.m.
Suscribete al Listin Diario - News Letter
*
Santo Domingo
Clima Actual20ºC30ºC
El Deporte martes, 15 de septiembre de 2009
0 Comentarios

DE TRES PUNTOS

Una nueva era en el béisbol criollo

Osvaldo Rodríguez Suncar
osvaldo.ors7862@gmail.com

El béisbol profesional dominicano asiste a una nueva era, desde hace algunos años, con la celebración del sorteo de reclutamiento o de entrada de jugadores.

El ingreso de un material más curtido que en el pasado al béisbol profesional del patio ha permitido ver como peloteros con poco tiempo de firmados por los equipos locales se han convertido en jugadores de impacto en los mismos.

Ese fenómeno, que va en beneficio de la calidad de los equipos, se ha convertido en orca y cuchillo para aquellos jugadores veteranos que ya han visto pasar sus mejores años.

Así, ya no causa extrañeza y hasta es justificado por los aficionados en el pasado inconformes- el despido de jugadores veteranos, que algunos señalan hasta como símbolos de sus respectivos equipos.

Tales son los casos este año de los jugadores Alberto Castillo y Bernie Castro, de las Aguilas, equipo que también dejó libre al jardinero Alexis Gómez.

También vimos como jugadores tales como Tony Batista, Abraham Núñez y Juan Melo, quienes si bien no son símbolos del Escogido, sí han sido figuras prominentes en la pelota nuestra, fueron dejados en libertad por ese club.

Hace poco más de dos años, el Escogido escandalizó a muchos cuando anunció que dejaba en libertad a Sammy Sosa, Moisés Alou y Raúl Mondesí, además de José Vizcaíno, apenas terminada una Serie Regular, desde la cual la escuadra roja no pasó a la postemporada.

Entre los señalamientos que recuerdo hicieron entonces algunos, hasta accionistas del Escogido, estuvo el que la medida fue una falta de respeto de la directiva de la época, la cual se adelantaba a dejar espacio para los jugadores que ingresarían al club en el sorteo de reclutamiento de meses por venir, al tiempo de enviar un mensaje de su deseo de renovación, aunque a decir verdad ninguno de los cuatro jugadores citados (Sosa, Moisés, Mondesí y Vizcaíno) no militaban con el club.

Ahora resulta que después de haber sido dejado libre por las Aguilas el año pasado y después de una buena temporada con el Escogido el invierno pasado, Batista es puesto en libertad nuevamente en la pelota nuestra, y la mayoría lo ve como algo normal.

Con cierta normalidad, sin escándalo alguno, ha sido visto el movimiento de las Aguilas de dejar libres a su receptor y capitán (Castillo) y al otrora dos veces ganador del título de bateo (Castro).

Como tampoco ha escandalizado la puesta en libertad del jardinero Víctor Méndez y el receptor Juan Brito, por los Gigantes del Cibao. Ni la del infielder y antiguo campeón de bateo D’Angelo Jiménez y el lanzador Carlos Pérez, por el Licey.

Los nombres de tipos como Fernando Martínez, Juan Francisco, Julio Borbón, entre algunos otros de reciente selección en el sorteo de entrada a la Liga, afloran a los labios de los aficionados como los nuevos ídolos de los equipos en la pelota nuestra, en la cual asistimos a una nueva era, con una mayor cantidad de peloteros dominicanos en condiciones de presentar un buen espectáculo ante el gran público.

Implicaciones económicas
Claro que movimientos como los aquí comentados tienen sus razones económicas. Veteranos como los que hemos nombrado antes devengan elevados salarios, los cuales ya no se corresponden en la mayoría de los casos- con sus actuaciones en el terreno de juego.

Resulta que más que los últimos reclutados, jugadores de reciente reclutamiento digamos que de los últimos dos o tres sorteos anteriores- ya están listos para suplantar a esos veteranos efectivamente, a un menor precio.

De ahí, que resulte lógico, desde el punto de vista del negocio, reemplazar a unos por otros mano de obra más barata, para un rendimiento similar y promisorio-.

Nada de compensaciones
Los jugadores que son dejados en libertad de jugar con otros equipos no reciben ningún tipo de compensación de sus anteriores clubes, ni el completivo de pagos por contratos a largo plazo que en la pelota nuestra no existen-.

Y los jugadores no tienen derecho a aspirar a ninguna clase de estos pagos.

Recuérdese que los dueños de los contratos de los jugadores en el béisbol organizado, al cual pertenece el béisbol profesional dominicano, son las organizaciones de Grandes Ligas.

Las mismas que tienen derecho a prohibirles jugar aquí por fatiga extrema o sencillamente porque entiendan que con ello protegen su inversión.

Así resulta que con quien en verdad el jugador tiene un compromiso de trabajo formal es con la organización de Grandes Ligas. Aquí tiene una especie de empleo temporero, que él también deshace cuando así entienda, sin ningún tipo de sanción en el béisbol del Norte.

Así es como es la pelota nuestra, que ahora vive una nueva era, aunque en lo anterior no ha cambiado.

COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario
Contraseña

Descubre