Siento indignación por muchas cosas que
suceden en este país.
Una de ellas, es que, debido al número de desempleo existente, los
jóvenes capacitados tenemos que conformarnos con sueldos mediocres.
Esta misma semana escuché dos comentarios
desagradables. Uno de los comentarios fue hecho por un joven en una guagua, este
decía que tenía un futuro "comprometedor" en su compañía, una tienda,
porque su supervisor le había asegurado un ascenso: moverlo a caja. Tenían
programado despedir a una de las cajeras, o más bien, ir saliendo de ellas, ya
que las mujeres tienen más inconvenientes que los hombres, ya que era más probable
que un hombre vaya a trabajar con una resaca, que una mujer con dolores
menstruales.
Como si no fuera poco, el hecho de que
las mujeres aún ocupando el mismo puesto de un hombre es menos remunerada. No
obstante a esto, una persona cercana a mí, me detalló la odisea que pasó un día
entregando currículo.
Visitando empresas del gobierno, ahí donde las repuestas a su
simple solicitud de dejar su currículo fueron “aquí nunca hay vacantes”, ¿quién
te mando? Y “quién le dijo a usted que
esto se maneja de esta forma”, puede buscar información en la página del
organismo, pase buen día” y otras frases particulares que daban a entender que
si no tenias un padrino, no entrabas.
No niego que conozco personas que
desempañan puestos por sus esfuerzos, pero me surge una ligera pregunta: ¿Cómo
lo hicieron?, o más bien, ¿quién los entró?