Hay un
discurso neoliberal cuyo mensaje de aumentar la inversión pública a través de
deudas o de impuestos, para reducir la pobreza, aunque no ha dado resultado en
la República Dominicana (RD), por el aumento de la pobreza, podría estar preparándonos para el pago
del déficit fiscal creado.
Se ha
dicho que para aumentar la inversión pública en la región del Caribe es
necesario que los países con baja fiscalidad como la RD puedan llegar a través
de un pacto fiscal, al promedio del área, que es de 20% del Producto Interno
Bruto.
También
se ha aconsejado no aplicar una política de austeridad porque ha sido la causa
de la recepción económica en algunos países de Europa.
Sin
embargo, no es cierto que la crisis del euro haya sido creada por la reducción
del gasto público sino más bien originada por la deuda pública.
Pero
además, la reducción del gasto propuesto por las nuevas autoridades no es para
reducir el gasto social sino para reducir los déficits y las deudas.
Si bien
es cierto que un aumento de la presión tributaria de 13% a 20%, aumenta la
capacidad de gasto público, también aumenta el desvio de recursos, disminuye el
poder adquisitivo y crea inflación.
De
igual manera, a mayor endeudamiento, aumenta la capacidad de inversión pública,
se incrementa el empleo, aumenta el circulante, pero disminuye el PIB, provoca
déficit, y contrae la economía.
Es la
política neoliberal de endeudamiento irresponsable la que ha creado la crisis
del euro y que mantiene deprimida la economía de Latinoamérica.
La
mayoría de los países capitalistas han aplicado una política de endeudamiento sin control y sin reglas por lo que su
monto no siempre es proporcional al tamaño del PIB.
Por
eso, están surgiendo las grandes protestas en Europa y muchos cambios en países
de Latinoamérica quienes se han alejado del Fondo Monetario Internacional (FMI)
y del Banco Mundial.
Quien
está pidiendo austeridad, eliminación de subsidios, aumento de los impuestos es
el FMI porque sabe que el país necesita acudir al mercado de capital para
resolver el actual déficit fiscal dejado por el gobierno pasado.
Las
reformas fiscales se ha convertido en un barril sin fondos y la emisión de
deuda pública ha sido desviada a los intereses políticos y particulares.
Por
eso, la consigna es reducir las deudas y no aumentar los impuestos hasta tanto
exista un mayor fortalecimiento institucional y sobretodo hasta que se diga lo
que se encontró y si hubo o no corrupción.