El
presidente Danilo Medina tiene el deber ético y moral de auditar los recursos
del Estado para determinar que recibió e informar a la población sobre el monto
del déficit fiscal y las causas que lo originaron.
Proponer
una reforma fiscal sin hacer una investigación seria y confiable que determine
las circunstancias o los responsables de este déficit y sin dar pasos firmes
para sanear la economía no tendría respaldo popular.
La
cámara de cuentas ha realizado decenas de auditorías en la que ha demostrado
serias irregularidades en muchas instituciones públicas. Falta completar este
trabajo para determinar la situación económica.
Decir
como se ha dicho que el daño de la economía actual fue provocado hace diez años
por el mal manejo económico del año 2000-2004 es un absurdo que en vez de
ayudar, empeora la búsqueda de soluciones.
Aunque
el Partido Revolucionario Dominicano (PRD) causó un déficit cuasi fiscal
provocado por los bancos quebrados que todavía estamos pagando. El déficit
fiscal de hoy se debe a la corrupción y al gasto público irresponsable.
Fue
público que en la pasada administración hubo un gasto social excesivo que
anduvo muy por encima de los ingresos recibidos y desde hace tiempo se viene
acumulando un déficit solventado con préstamos internacionales.
Podrá
ser cierto que la economía dominicana está bien porque hay estabilidad
cambiaria y macroeconómica pero el presupuesto dominicano lo han dejado con un
hoyo que nos ha postrado en la absoluta miseria.
Se
entiende que quieran otorgar amnistía política porque hacer lo contrario sería
un suicidio pero no sigan mintiendo y engañando a la población.
Basta
con buscar las auditorias, sacar las denuncias de corrupción o buscar las
calificaciones internacionales en materia de corrupción o mal uso de recursos
públicos para darse cuenta del descalabro en que está el país.
Por
eso, todos apoyamos las medidas de austeridad ejecutadas por el gobierno al
inicio de su mandato porque reduciría el gasto público que se viene usando para
fortalecer el clientelismo.
También
respaldamos la propuesta de revisar los contratos con los generadores
eléctricos y reducir la empleomanía diplomática excesiva.
Sin
embargo, nadie habla de recuperar los recursos energéticos y naturales que
están en manos privadas. Ni tampoco se menciona la revisión de los contratos con
la Barrick Gold que generarían muchos recursos.
Hay que
ser justo a la hora de identificar las fuentes de obtener recursos. El pueblo no puede seguir pagando los
platos rotos en fiesta ajena.
Lo
primero es ver la causa del déficit para corregirlas y que no se repitan y dar
garantías de que los recursos recaudados no serán desviados.
El no
castigar a los responsables del déficit económico si fuera el caso crearía a lo
interno del país un estado de vulnerabilidad y de riesgos constantes.
Las
nuevas autoridades están obligadas a corregir estos entuertos antes de exigir a
la población y a los empresarios su comprensión y sacrificio.