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Ventana 27 Julio 2013
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LA OBRA DE SILVANO LORA|
El museo de Los Ríos está abandonado
EL 26 DE AGOSTO ESTA CASA DE LA CULTURA, PROYECTO COMUNITARIO INSPIRADO POR EL FENECIDO SILVANO LORA, CUMPLIRÁ 29 AÑOS DE SU CREACIÓN.
  • El local donde funciona el museo fue hecho por la propia comunidad. Tiene una arquitectura propia de la región, con tablas de palma y techado de cana.

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Solange de la Cruz Matos
Especial para Listín Diario
Los Ríos

Mostrar a los visitantes trozos de la historia local y cómo una comunidad puede poner en primer plano la cultura forma parte de los propósitos del Museo Rural de Los Ríos, idea del fenecido artista y promotor de la cultura Silvano Lora y que fue acogida de manera entusiasta. A pesar de su primacía no ha recibido apoyo de los organismos culturales públicos en sus casi tres décadas de existencia. ¿Miopía o qué? 

Sus instalaciones lucen desgastadas y polvorientas. A esa falta de apoyo se suma que esta comunidad está hoy día más atenta a la crecida del lago Enriquillo, que ha anegado gran parte de sus tierras de cultivo. 

En diciembre de 2003, Listín Diario visitó el museo. Al volver, tras casi una década, parte de su museografía presenta mayor deterioro que entonces, y la modesta biblioteca que opera en un extremo del local no se ha actualizado.

Pedro Méndez funge como administrador desde su apertura el 26 de agosto de 1984, por cuya labor nunca ha recibido remuneración alguna, ni la ha procurado. Se contagió del entusiasmo de Silvano Lora, cuando el artista visitó a Los Ríos y quedó prendado de esta laboriosa comunidad. 

“Yo no lo conocía pero teníamos el mismo interés político. Nosotros teníamos aquí un local del PCD (Partido Comunista Dominicano) y yo era que lo patrocinaba. Se apareció ese hombre, él y su hija Quisqueya, miraron al local y dijeron ‘por aquí también hay comunistas’ y les dije ‘sí, por aquí también hay, y el comunismo no tiene que estar escondido’. Vio que este pueblo era tan bueno, tan bonito, tan humilde, con muchos campesinos subiendo y bajando en su mulo, que iban para el conuco; mujeres que vienen de ordeñar una vaca con su galón de leche en la mano y con sus víveres y su paquetico de leña en la cabeza. Él se gozaba de todo eso. Era un hombre muy social, un hombre de ideas, un hombre popular, un hombre del pueblo”, recuerda. En subsiguientes visitas acordaron crear el primer museo rural del país.

El local donde funciona el museo fue hecho por la propia comunidad. Tiene una arquitectura propia de la región, con tablas de palma y techado de cana. Primero estuvieron en una casita rentada, con esas mismas características; posteriormente decidieron construir un local que fuera propiedad del museo. Gran parte de los fondos que necesitaron fueron gestionados por Silvano Lora. Fue inaugurado en 1991. 

“Esta casa es del museo. Esto es de la comunidad”, afirma el sempiterno administrador de esta casa cultural, que los sábados y domingos permanece abierta al público, mientras que durante los demás días de la semana si alguien procura conocerlo, solícito procede a abrirle y servirle de guía. Sobre si reciben alguna subvención sostiene: “Ninguna institución le ha dado ese aprecio, ni de Cultura (Ministerio de Cultura) han llegado por aquí”.

A pesar de que hace tiempo no celebran los aniversarios por falta de recursos, Méndez refiere que están haciendo esfuerzos para festejar el arribo a su vigésimo noveno aniversario en agosto próximo. 

Museografía
En su exterior se exhiben piezas que pertenecieron a un trapiche utilizado en la zona para extraer guarapo de caña. Al entrar, imponente aunque maltrecho, se encuentra un cocodrilo disecado. Otros objetos en exhibición son planchas a carbón, una cafetera de las que usaban coladoras de tela, un molino de café manual, una bala de cañón, piezas de una cama en caoba, dos radios de los que funcionaban con batería, una máquina de coser manual, artesanías y varios cuadros, algunos producto de talleres impartidos en la comunidad. Todo ha sido donación tanto de la comunidad como de artistas plásticos. La más reciente adquisición fue una bicicleta que su propietario quiso que pasara al museo tras su muerte, para que formara parte de la historia.

En la parte posterior del museo algunos niños jugaban en el único espacio dedicado para ellos en este poblado localizado en la Hoya Enriquillo, muy próximo al lago. El área infantil tiene algunas instalaciones para la recreación, las que también se encuentran en estado maltrecho, aparentemente por el uso intensivo.

Los niños, a nuestra llegada, pospusieron la diversión para acompañar a los visitantes, y permanecieron en el espacio cultural hasta el final del recuento. Y tras la algarabía de ellos, surge una pregunta de rigor: ¿Quiénes se encargarán de mantener el museo cuando el equipo que está al frente desde su fundación, hace casi 29 años, no pueda continuar con esa misión? ¿Se ha preparado el relevo? “Yo creo que sí. Tengo un hijo que puede quedar al frente porque conoce la historia de cómo comenzó y como se ha mantenido. Tenemos una juventud”, asegura el administrador honorario.      

Reclaman medios de vida
Durante esta conversación, Méndez estuvo acompañado de Ángel Díaz, un poblador de Los Ríos que provechó la visita de este medio para reclamar la atención de las autoridades debido a que el lago Enriquillo anegó las tierras donde obtenían parte del sustento familiar.

“No hay donde trabajar. El que tiene su familia en España le manda sus chelitos, y el que no, está pasando hambre porque nosotros todos trabajábamos ahí. Nosotros teníamos el conuquito ahí abajo (señalando hacia el lago), donde sembrábamos los platanitos.  En 2009 vinieron más de cinco helicópteros y como 70 jeepetas y nos cogieron la copia de la cédula  y no nos han cumplido con nada. Queremos que las autoridades competentes respondan por nosotros”.

Méndez corrobora la gravedad de la situación descrita y la urgencia de que se le busque una solución. 

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UNA HECHO CON LAS MANOS DE SU GENTE

En un encuentro con la comunidad, cuando había transcurrido poco más de una década de la fundación del primer Museo Rural del país, Silvano Lora le comunicaba la dimensión de esa obra: “Esta casa puede considerarse como un ejemplo que muestra que cuando el pueblo se une puede hacer grandes obras, y puede hacer grandes transformaciones. 

Porque nos parece que de 11 a 12 años atrás hasta hoy éste es un pueblo que ha avanzado, éste es un pueblo que ha progresado, éste es un pueblo que se mantiene unido, y sus hijos son cada vez más cultos, más preparados, más decididos, y le tienen más amor a su tierra. Eso hace la cultura, y por eso el Museo de Los Ríos es un monumento a la cultura hecho con las manos de sus propias gentes”. http://www.youtube.com/ watch?v=EhqHv8culR4. Como un homenaje a este quijote, el Museo de Los Ríos permanece en pie, a pesar de las adversidades.

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