http://images2.listindiario.com/image/article/399/680x460/0/9C511346-C4C5-4905-8E16-9DF31078C009.jpeg
Listin Diario
16 Septiembre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 8:54 PM
Ventana 3 Noviembre 2012
0 Comentarios
Tamaño texto
MORAVIA

Medellín, un puerto para la diversidad cultural

MORAVIA ES UN BARRIO UBICADO AL NORORIENTE DE ESTA ANTIGUA CIUDAD DE COLOMBIA
  • Realidad. Es clave recuperar, valorar la diversidad cultural de Moravia, en especial la de los jóvenes.

Compartir este artículo
Lina Marcela Velásquez Ríos
Colaboración especial desde Medellín

Hablar de Moravia es hablar de diversidad cultural. A finales de los años 70 y principios de los 80, Medellín vivía un proceso agitado de cambios sociales. La violencia en los diferentes rincones del departamento y el país, desencadenó el desplazamiento forzado de millones de personas y Moravia poco a poco se convirtió en un puerto urbano donde la diversidad cultural fue encontrando su lugar. 

La cercanía de este sector con la Terminal de Transportes del Norte propició la llegada de miles de colombianos de regiones como Urabá, Chocó y Córdoba, quienes fueron instalándose en el barrio, trayendo consigo sus propias costumbres y tradiciones.

Pero Moravia es sólo un ejemplo de ese mapa de la diversidad cultural que se traza no sólo en Medellín, sino en Antioquia y extiende sus raíces para reivindicarse desde la identidad de cada cultura.

Fernando Palacios, gerente de Negritudes de Antioquia, explicó que desde el gobierno departamental se trabaja desde varios frentes con el fin de cambiar estructuras y pensamientos, “para que la cultura afro se vea unida. Queremos visibilizar a los líderes desde las regiones para que tengan eco a nivel internacional”. Pero esa visibilidad, que ha estado de algún modo marcada desde lo cultural -expresado en áreas como la danza y la gastronomía- y en algunas disciplinas del deporte, hoy quieren fortalecerla desde otros frentes. 

Multicultural
“Colombia se ve en el marco de lo afro, pero queremos que se conozcan otras acciones, desde lo académico, por ejemplo. Hay muchos investigadores afrocolombianos en el exterior liderando procesos importantes en la investigación”, agrega el funcionario. 

Para Carlos Salazar, gerente indígena de Antioquia, es fundamental el trabajo que en el departamento se ha venido haciendo desde hace 30 años por el reconocimiento y el respeto de la diversidad cultural. “En la década precedente a la Constitución de 1991, en Antioquia se vivió una organización importante de las comunidades. Un ejemplo claro de ello fue la recuperación de tierras de Cristianía, en el suroeste de Antioquia, por parte de la comunidad Chamí. Ésta fue una etapa de construcción que generó un espacio de reconocimiento”. 

Y precisamente ese trabajo que se inició en la década de los 80 encontró una continuidad importante a partir del 2007 con la implementación de nuevos equipamientos y espacios para la cultura en la ciudad, y particularmente en Moravia, sector que gracias a ello ha pasado de ser el referente del antiguo basurero de Medellín, al de una insignia de la transformación de la ciudad.

Con Medellín trazando una nueva imagen como ciudad multicultural mediante la apuesta por la cultura como elemento transformador de la sociedad, apareció en 2008 el Centro de Desarrollo Cultural de Moravia, como una estrategia para el fortalecimiento de la diversidad cultural de la ciudad.

“Es clave recuperar, valorar la diversidad cultural de Moravia, entre ella la de los jóvenes que han nacido en la ciudad pero que conservan las raíces culturales de sus padres”, manifiesta Carlos Uribe, director del Centro de Desarrollo Cultural de Moravia. Y esa es justamente parte de la tarea que desde allí se ha hecho, propiciando, estimulando y proyectando la diversidad cultural, no sólo del barrio, sino del mundo, como un punto de encuentro donde confluyen las culturas.

(+) 
MUCHO POR HACER

También hay grandes retos desde cada cultura en la construcción de esa Medellín multicultural. Carlos Salazar reconoce que Antioquia aún está rezagada en temas como saneamiento básico, lo cual es fundamental para que las comunidades indígenas que aún habitan en sus cabildos, puedan tener unas condiciones dignas. 

Desde la educación, por ejemplo, hay mucho que fortalecer, lo que también encamina hacia la construcción de identidad y memoria. “Actualmente se están fortaleciendo los programas educativos y estamos sistematizando el alfabeto Embera para que los niños puedan aprender en su lengua, lo cual es primordial para conservar la identidad cultural”, explicó el representante indígena. 

El gerente de negritudes reconoce que la población afrocolombiana vive en condiciones vulnerables. De los 10 municipios más pobres del departamento, siete tienen una alta población afrocolombiana, lo cual traza grandes retos desde el trabajo social. “Tenemos varios programas y un gran equipo de trabajo mirando dónde se necesita mayor presencia y gestión para bajar los índices de pobreza de esta población”. 

Es claro que aún queda mucho trabajo por hacer por las culturas de Colombia y especialmente de Antioquia, pero estos representantes de la cultura coinciden en que Medellín está haciendo la tarea y va camino a ser cada vez más reconocida en el mundo por su trabajo en pro de la diversidad cultural.

COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña    
 
 
Más en Ventana