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23 Octubre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 2:10 AM
Religión/Senderos 30 Septiembre 2012
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SENDEROS
Grandeza de la llama del amor
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Thany Matos de Sucart
Santo Domingo

La grandeza de la pureza es un corazón blando, que habiendo vivido la experiencia se rinde inexorable dentro de la paz del amor, en la llama que desvanece todo lo que no es, para dar paso a una reluciente vida basada en la llama ardiente de un Espíritu Santo, que emerge de las cenizas de su propia guerra, que lo ha llevado a incendiar toda carga, toda calamidad; calamidad que fue el camino hacia encontrar su propia grandeza.

Yo soy un ser divino, yo soy un santo en la Tierra, es aquí donde el orfebre destila y talla la gran espada que es la reluciente Llama Dorada del Cristo, que vive en cada uno de nosotros; soy la perfecta creación de una esencia única, en su hechura perfecta a imagen y semejanza de Dios, y esto me hace una partícula única en este vasto universo; universo infinito de formas y esencias.

Amor puro es la energía que emana de mí, esa energía de amor que muchas veces transitoriamente se ve opacada por el influjo segador de un fuego que tiene llamaradas de los más fríos y complacientes caminos, he aquí donde se forja la obra perfecta, donde el artesano sabio en conciencia y conocimiento, desecha o decide pulir. Para comenzar la obra perfecta de una creación que puede llevarle años o días o quizás siglos, todo está en el camino de la gloria que el maestro haya decidido para la creación que ahora se forja.

La grandeza no se mide con cintas de colores o medidas de dar, la grandeza de una obra es el despojo de la creación humana, hacia la creación divina como esencia misma de su propia convicción de todo lo que es, la hechura vasta bajo el fuego sagrado de un Dios, del cual sabe es su propia esencia divina. Reconociendo entonces la pureza de la creación, va hacia su propia fuente de creación universal, el todo lo que es, puede que el camino se torne largo o corto, no importa, ya sabe que lo que es, está dentro de su ser.

Caminar en el desierto de sus propias creaciones mundanas, las cuales quizás no recuerda pero sabe que tiene la sabiduría de ello, y tiene la humildad de saber que no es solo la creación de tan vasta e inmedible energía, sino que busca hacer honor a su corazón, pues todos somos esencias de la misma fuente de creación, no importa ahora donde esa creación decida ver su divinidad, solo sabe que honra el camino que transita.

Sabe que ahora o mañana se encontrará con el artesano, pues el tiempo no tiene reglas o medidas ya que también transita el camino hacia su propia grandeza.

Ha sido forjado un corazón que destella los rincones del universo, corazón que se hizo sangre en la llama purificadora de su propio andar en la búsqueda de su origen, en la búsqueda de ser menos para entender a los más. Y soportó el embate de la llama del fuego que purifica todo lo que es, y surge la grandeza del espíritu humano hacia conocer la grandeza de su hermano, siendo sabio en el aprendizaje de que “no podía reconocer la grandeza ajena hasta no haber conocido la suya propia”.

La autora tendrá un conversatorio el lunes a las 6:30 de la tarde, en Librería Thesaurus.

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