SENDEROS

Tiempo de grandes cosechas

Thany Matos de Sucart

¿Cuántos mensajes entendemos que son personales y cuáles entendemos son para los demás? Esto puede ser muy dificultoso, aun más si no sabemos escuchar el corazón, y si esto ocurre mucho menos podremos escuchar cuando el Gran Maestro habla. Se ha esperado tanto que llegue, pero éste siempre ha estado, solo que esperamos que venga por otros caminos, y si no se escucha el corazón y se ve con los ojos del alma se está irremediablemente sometido a la espiritualidad de los sentidos terrenos. Un maestro dijo: “El que imita el bien siempre se queda corto, más el que imita el mal siempre lo sobrepasa”.

El mensaje siempre es el mismo, el amor, solo que  dicen se cansaron de esperar y decidieron ir donde más complacencia tienen los sentidos humanos, y en empecinarse  en señalar al hermano, no recordando que el sentido de la vida comienza en el aspecto sagrado de “Yo Soy”. Darse cuenta que nada espera y que la entretención en la complacencia de la materia, no nos deja darnos cuenta de que estamos viviendo la vida en dos planos de existencia terrena divina. La mayoría vive en la tercera dimensión donde se han dejado arrastrar a planos más bajos de su propia conciencia, dividiendo sus energías en buscar algo que cada vez está más lejos, solo porque se busca en el lugar equivocado.

Estos dos planos de conciencia que se viven al unísono son perfectamente comprensibles; la cuarta dimensión es ya una realidad para muchos solo que el ego de los menos avanzados  ataca a aquellos que aún no pueden realizarla. Hay quienes viven la separación de las formas del espíritu en campos donde el mismo espíritu se realiza para que sea el mismo espíritu el que tenga entendimiento de la luz o la oscuridad. Jesús está aquí y ahora, solo que en la forma que se busca no se puede manifestar, porque nada tiene que ver con el aspecto divino del amado maestro, Él es la realización espiritual a través de un alma elevada en conciencia de la energía suprema del amor que es Padre y Madre, Dios.

¿Saben que son las huestes de las sandalias doradas? Quizás no las conocen por su nombre pero deben saber que estas legiones de ángeles, que están donde hay maestros y arcángeles, están ya en la tierra, y son una de las legiones del maestro Jesús.  Los tiempos en la realidad de sus propias condiciones de seres humanos terrenos para avanzar hacia campos de conciencia de humanos divinos se vive ahora; se requiere de la fortaleza espiritual y fuerza a través de su amor como seres divinos, además de fe en  maestro Jesús. Todas estas cualidades y condiciones son lo que hará al ser humano soportar la separabilidad de los campos no solo de conciencia, sino también de vibraciones; muchos ahora no soportan la frecuencia general, imagínese cuando la frecuencia suba. Si ven más allá del bullicio y de las formas, verán que ya todo está ocurriendo...