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EL BULEVAR DE LA VIDA

Impunidad es incitación

De niño, en Baní, después de la escuela uno maroteaba mangos y tomates en la finca de “La Famosa”.

Esa “gran” aventura tenía un problema, y era la sanción segura de doña Yolanda, mi madre, que era tierna y cariñosa, pero sumamente estricta ante mis faltas que sancionaba con implacables pelas de chancletas Samurai de mi padre.

Así fue uno aprendiendo que cada falta conlleva una sanción.

Así se fue educando el carácter aventurero y contestatario de aquel “carajito” en sus años primeros.

La no sanción es lo que ahora llamamos impunidad. La impunidad es el cáncer de la sociedad dominicana. Lo que no se sanciona, se celebra y reproduce.

La impunidad es una incitación a la corrupción. Toda sociedad sin sanción está condenada al caos y a la anarquía.

Salvo la mejoría en la cobertura de algunos servicios, el freno a los asesinatos políticos del trujillismo y su ampliación en los doce años, el primer gran mérito de la democracia en 46 años ha sido el lograr la democratización de la corrupción.

Por falta de sanción, gran parte del pueblo dominicano está hoy convencido de que en el país él único pecado sin perdón es la pobreza y, lo peor… está actuando en consecuencia.

¿Hacia dónde marcha una sociedad donde la corrupción es norma y la honradez excepción?

Repasemos la historia reciente. Hasta que llegamos al “novamás” que fue Baninter/Mercantil/ Bancrédito, estuvimos 30 años quebrando bancos y financieras en total impunidad; sólo entonces, tocado el fondo, con 55,000 millones de pesos abajo y un millón de nuevos pobres, fue posible poner orden al sistema financiero nacional, gracias a la orden imperial vía su Departamento del Tesoro, más los halcones del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI) en versión marines del dinero. Sólo entonces.

Hoy tenemos un sistema financiero más confiable que el amor de doña Yolanda por sus hijos. ¡Y eso es decir! Pero sólo después de aquella crisis.

¿Es inevitable una debacle a lo Baninter, pero en versión política y social, para que República Dominicana pueda encontrar el camino del orden y respeto a las leyes como lo hace hoy nuestro Sistema Financiero?

Pobre de los pueblos que no aprenden ya ni sufriendo.