EL BULEVAR DE LA VIDA

Las enseñanzas de dos alianzas

Para bien o para mal, tarde o temprano, cada decisión tomada enseña al hombre una lágrima o una verdad. Vivir es decidir.

“En la vida todo es ir a lo que el tiempo deshace, sabe el hombre donde nace y no donde va a morir”, cantaba Tony Croatto, porque lo escribió Juan Antonio Corretjer para que todos lo aprendiéramos.

Lo anterior nos ocurre a todos en todos los aspectos de la vida, pero muy especialmente en la lucha política de estos tiempos tan marcados por el cinismo y la desmemoria, por la pobreza de alma, la mezquindad de palabras y la escasez de ideas. Estamos en campaña, está de moda el cinismo.

También en política, a cada decisión propia o ajena debemos los mortales sacarle provecho. A la alianza de Guillermo Moreno (Alianza País) con el partido de gobierno (PRM) o a la de Minoú Tavárez Mirabal (Opción Democrática) con el Partido Fuerza del Pueblo (PFP), por ejemplo.

Y es que, a menos que Ud. se coloque en las antípodas ideológicas de la democracia liberal de Occidente -fascismo o comunismo-, siempre será mejor “echar el pleito adentro”, en su partido o en su gobierno. Y que su buen comportamiento como militante responsable y honesto ciudadano -que es el caso de Minoú y de Guillermo- inspire y sea ejemplo a seguir por sus compañeros de gobierno o de partido.

Y si llegara el día en que los barones y duquesas de tu partido, golpeados en sus egos, o al ver algunos de sus privilegios o impunidades en peligro decidieran expulsarte, ese será el momento de levantar tienda aparte. Para entonces, ya los buenos ciudadanos, militantes, electores ¡que todavía son más! habrán sido testigos de tu crucifixión a pesar de tu buen comportamiento… y podrán seguirte, acompañarte.

Por Mandela, Allende y Lula, sabe uno que en la constancia está el triunfo, que todo se resume en resistir y llegado el momento nadar con astucia y paciencia para no morir en la orilla.

Dicho esto, uno espera que los Chanel Rosa Chupani, los Juan Ariel Jiménez Núñez, y las Faride Raful de cada casa partidaria tomen nota, y que la toque otra vez, María Elena Walsh, tócala otra vez, María: “Tantas veces me mataron, tantas veces me morí….(…) Gracias doy a la desgracia y a la mano con puñal porque me mató tan mal… y seguí cantando”.