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Haití y aquí

  • Haití y aquí
Luis Encarnación Pimentel

A punto de terminarse el plazo para la regularización de los extranjeros, especialmente haitianos, que sin documento o sin llenar requisito migratorio alguno han inundado el territorio nacional por distintos costados, hay titulares periodísticos con anuncios de funcionarios de primer nivel, como el canciller Navarro y el ministro Fadul, de Interior y Policía, que antes que fortalecer el optimismo y reafirmar que el interés patrio esté garantizado, son para preocupar o, cuando menos, para poner a llorar a muchos dominicanos sensatos.

Como penoso –y peligrosoprimer botón de muestra, se recuerda el anuncio oficial, visto como muy complaciente y acorde con la línea del grupo de naciones injerencistas que quieren arrodillarnos, en el sentido de que el gobierno dominicano “no haría deportaciones masivas”.

Y ya contraviniendo las palabras del propio presidente Danilo Medina en el último foro internacional al que asistió (y que al igual que cuando hablo en La Habana, recogió el orgullo y la dignidad nacionales), de que “no habrá prórroga”, el ministro Ramón Fadul le puso la tapa a pomo, cuando afirmo que “el Gobierno dará residencia a todo inscrito en el plan“, contemplando dar estatus migratorio temporal por dos años hasta a los extranjeros “que no hayan completado la documentación requerida” (¿).

¿En qué país se ha visto tanta complacencia -y “blandenguería”– en extremo? Lo primero es que ningún Estado libre y que se respete deja que le impongan reglas de juego ni suspende, como nosotros, la deportación de ilegales. Segundo, en ningún lugar -ni en Haití– se deja entrar a alguien por la libre y “sin la documentación requerida”.

Y tercero, y tan importante como lo primero, la deportación de extranjeros indocumentados, vecinos o no, no tiene que ser masiva, sino en la misma medida que ocurra el ingreso irregular: si uno a uno, así mismo, y si es por mucho o por trullas, como se ve a diario en la frontera con Haití , entonces la “devolución” debe –y tiene que ser- de ese tamaño o proporción. Y es que, mal contados (solo los que pudieron descubrir), el Ejército, cuyos miembros se juegan la faja y la vida todos los días, devolvió más de 60 mil haitianos intentando penetrar ilegal al país de enero hasta un tiempo. Entonces, a ser serios y rigurosos con el control migratorio (¿).

COMENTARIOS 1

Comentó: Carlanddl
De:
Se acercan los Plazos Fatales, la comunidad internacional presiona. No hay mucha alternativa de maniobras, hay que ser firmes y cautos. Legales y humanos. No es facil. La estrategia haitiana: No se pueden aceptar los inmigrantes porque ponen en peligro las elecciones; No hay dinero para documentos.



26 may 2015 01:44 a.m.
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