¿Por qué el asalto al Palacio Nacional?

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Tony Raful

El coronel Rafael Tomás Fernández Domínguez llegó a la ciudad constitucionalista el 14 de mayo de 1965, enviado por el presidente Juan Bosch, en misión especial con el único objetivo de llevarle a Caamaño la información de los acuerdos de la “Fórmula Guzmán”, entre el presidente Johnson y Bosch, mediante el cual, el gobierno de Estados Unidos y el presidente Juan Bosch, proponían a don Antonio Guzmán como Presidente de la República, para terminar el período constitucional de Bosch, 1963-67, puesta en vigencia de la Constitución del 29 de abril de 1963, regreso de los exilados, amnistía a las presos políticos, y retirada de la tropas interventoras norteamericanas en un plazo prudente. El acuerdo de la “Fórmula Guzmán” se suscribió en el lugar de residencia (Trujillo Alto) del Gobernador de Puerto Rico, Luis Muñoz Marín, donde se realizaron durante una semana las arduas negociaciones políticas, en las cuales el presidente Johnson estuvo representado por todos sus asesores presidenciales, incluidos, el grupo de amigos de Bosch de Puerto Rico, encabezado por Muñoz Marín, Jaime Benítez (Rector de la Universidad de Río Piedras) Abe Fortas, amigo íntimo de Johnson y quien sería luego Presidente de la Suprema Corte de los Estados Unidos, Teodoro Moscoso, de la  desfalleciente, “Alianza para el Progreso”, entre otros.

La misión de Fernández Domínguez era comunicar al presidente Caamaño el acuerdo, que para implementarse tenía que ser precedido por la renuncia de Caamaño ante la Asamblea Nacional. ¿Por qué Bosch escogió a Fernández Domínguez? Porque él era el inspirador, el ideólogo, el líder militar del proceso de lucha por el retorno a la constitucionalidad. Porque nadie tenía más autoridad moral para plantearle a Caamaño los acuerdos. La decisión tomada por Bosch era desde todo punto de vista, correcta. Es bueno puntualizar, que la radical negativa de Guzmán en medio de las conversaciones donde se discutía el acuerdo en Puerto Rico, de apresar, deportar o confinar a los comunistas, propuesto por algunos asesores de Johnson, como una medida transitoria hasta que se estabilizara su gobierno, no volvió a discutirse, y no fue consignada en el acuerdo final de las negociaciones. El acuerdo concluía sin comprometer a Guzmán con esa propuesta en relación con los comunistas dominicanos, aunque luego, en la fase de descomposición de la “Fórmula Guzmán” (a raíz de la muerte de Fernández Domínguez y la conversación telefónica indiscreta de Manolo Bordas con Bosch, grabada por la CIA), Thomas Mann, el ultraconservador asesor de Johnson, quien obstaculizó permanentemente el acuerdo, volvió a citar el asunto de los comunistas.

Había dos aparentes inconvenientes para la materialización de la “Fórmula Guzmán”, el primero, era que Caamaño aceptara el acuerdo y renunciara de inmediato, y el segundo, que el llamado “Gobierno de Reconstrucción Nacional”, aceptara el mismo. Las reacciones al acuerdo fueron convergentes en la prolongación del conflicto. Los asesores de Johnson en Puerto Rico le dieron seguridad a Bosch de que no habría problemas con el “Gobierno de Reconstrucción”, que ellos se encargarían de esa parte, alegando que con solamente retirarle la ayuda económica con la cual se pagaban los gastos de la empleomanía pública y otras ayudas, se anularía cualquier tipo de renuencia a aceptar la “Fórmula Guzmán”. Y Bosch señaló que era imprescindible la autoridad moral del coronel Fernández Domínguez, como emisario de él, para viabilizar la renuncia de Caamaño y dar paso al gobierno de Antonio Guzmán. Caamaño se mostró sorprendido, porque no se le había tomado en cuenta y reaccionó en principio resistiendo la propuesta de renuncia de la Presidencia de la República (incluso se negó a hablar con Bosch durante varios días).

Fernández Domínguez cumplió con su misión ante Caamaño, y de inmediato, propuso la necesidad de ampliar territorios para negociar en mejores condiciones con los norteamericanos, alegando que el CEFA estaba penetrando la zona norte de la ciudad con la llamada “operación limpieza” y que los constitucionalistas que estaban oponiendo una feroz y heroica resistencia, tendían a debilitarse por la escasez de municiones y la imposibilidad de cruzar el corredor norteamericano, que tenía el gobierno de Caamaño para auxiliarlos, por lo que, era necesario dar un golpe político militar importante, que compensara las pérdidas de la zona norte de la ciudad, levantara la moral de los constitucionalistas, y pusiera a Caamaño en mejores condiciones de ampliar las exigencias y conquistas del gobierno de Guzmán.

El hecho de que a las tropas del CEFA se les permitiera penetrar en la zona norte, por el teniente general Bruce Palmer, era una evidencia de que el “Pentágono” estaba boicoteando la implementación de la “Fórmula Guzmán”. Los asesores liberales de Johnson enterados de la penetración del CEFA en la zona norte, rápidamente propusieron para frenar a Palmer, un nuevo corredor de seguridad, que fue delineado y dibujado que impediría que el CEFA pudiese aniquilar a los constitucionalistas, y que Johnson consintiera en principio, consciente de que estaba en juego la “Fórmula Guzmán”. Seguiremos con el tema apegado a los datos e informaciones desclasificadas por Estados Unidos.