Tiempo para el alma

Josefina Navarro

“Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos”.
Mar. 7, 37.

...Y andar al paralítico, restaurar el corazón herido, levantar la estima caída a lo más profundo de la sima, despertar las mentes dormidas, llevar paz a los atribulados, transformar la depresión en optimismo y esperanza al ablandar las almas duras, sembrar la prudencia en los incontrolables, volver humilde al arrogante… quizás no lo haga con sus propias manos como lo hizo con el sordomudo del que cuenta Marcos, porque sus métodos son infinitos y su poder inimaginable.

Dios puede transformar no partes de una vida, la vida completa y más allá, aquellos y aquellas a quienes esa vida impacta directa o indirectamente. Este doctor de cuerpos y almas no tiene límites, como no lo tienen su amor y su misericordia.