Puntos de vista 10 Febrero 2013
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PIENSO Y ESCRIBO
La vida de Pi
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Iranna Flaviá Luciano

La vida entera debería resumirse en puro desapego. Igual que Pi, todos tenemos una historia espiritual que contar.

La vida de Pi es una película basada en la novela de Yann Martel.

Lo primero que hice, al escuchar sobre ella, fue ver los trailers. Inicialmente, lo que podemos observar es una producción muy bien logra- da y casi perfecta en efectos visuales.

Luego de varias semanas tuve el privilegio de ver la película. Al terminar, escuché a un señor comentarle a su esposa que no la entendió, a lo que ella respondió: Fue que no prestaste atención.

La historia se recrea en un maravilloso lugar de la India; su personaje principal, Pi, es quien de adulto narra la historia de su vida a un reportero. La niñez de Pi se desarrolló entre sus estudios y los animales del zoológico propiedad de su familia. Sus padres jugaron un papel preponderante en su vida.

Cuando adolescente, su familia era golpeada por la adversidad.

El zoológico no estaba dejando los beneficios suficientes para subsistir, por lo que sus padres decidieron buscar mejor vida en Cánada.

Se enrumban en un barco japonés que en la primera noche zozobra; Pi sobrevive gracias a un bote salvavidas, varado en el medio del mundo, y con muchas amenazas alrededor.

Pi, desde niño, siempre buscó razones en lo espiritual.

A corta edad tuvo el privilegio de entrar en una iglesia católica y conocer a Cristo Jesús.

La fe fue lo que más tarde sirvió de base para enfrentar las peores pruebas, esas que con el tiempo superó por su marcada perseverancia.

La vida de Pi es una historia hermosa, que muestra el significado de la vida, el valor de la familia y la importancia de fortalecer la parte espiritual. Deja un legado muy grande acerca de la amistad.

 

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