Al celebrarse la XXX Conferencia Rotaria en Santiago de los Caballeros, siendo el gobernador del Distrito 406 el prestante abogado Lic. Federico C. Álvarez, con la masiva asistencia de rotarios y damas rotarianas del todo el país; representantes de Rotary Internacional e invitados especiales, leí un trabajo que titulé “Norte y Sur para un destino común” y pedir en la ocasión la carretera Cibao-Sur, creo haber sido el primero quien la pidió al menos públicamente.
Al parecer, gustó la forma en que diserté y por medio del caballero Sr. Santelises se me invitó a repetirla en la honorable Cámara Oficial de Comercio, Industria y Agricultura de la hidalga ciudad. Petición que cumplí y de la que siempre me sentiré orgulloso y honrado.
Este trabajo fue recogido en cintas magnetofónicas (conservo una) y publicado íntegramente en la Revista Renovación de fecha 10 de junio de 1976.
Advertí y lo hago ahora, de que no soy ingeniero, ni ecologista, ni ambientalista, por lo que, aquel trabajo fue estrictamente literario.
Pero aún así, soy sureño y en múltiples cónclaves y reuniones siempre abogué por el desarrollo por mi querida región.
Los que piden que no se haga (tienen sus razones) no han vivido en el Sur y sufrido los castigos de su sol y de la inclemencia de su clima.
Yo no sé por dónde podría hacerse, pero que la hagan.
Gracias obispos, gracias cibaeños y sureños, la más alta instancia es DIOS y Él dirá que sí.