Carta al presidente de la República
(I)
Señor Presidente
Como usted leerá, esta carta mensual se la dirijo sin ánimo de ofender. Solo intento “corregir lo que está mal”.
En septiembre pasado, su discurso del 16 de agosto seguía secuestrado por un gabinete signado por la OTAN del PLD.
En el segundo mes la gente preguntaba por “cambios en la administración pública”.
Tercer mes: Publican la promesa: “Navidad sin hoyos”. Pero lo que se destapó fue el hoyo fiscal dejado por Leonel Fernández, por sobre los 200 mil millones de pesos.
Cuarto mes: En un grave acto por omisión & comisión, su anillo político silenció la gravedad del hoyo fiscal, y las leyes violadas por Leonel Fernández en un intento de “cuadre y conciliación”, dejando en el aire la millonada que él dijo depositar en el Banco Central, especie desmentida por su gerencia.
Enero, este del bicentenario de Juan Pablo Duarte mostró un panorama que pasó “de castaño a oscuro”. Usted promulgó una reforma tributaria que de inmediato comenzó a empeorar las condiciones de vida de la población dominicana.
Febrero: en el mes de la Independencia cursa un panorama lúgubre, aunque no tanto para su ministro de Obras Públicas quien se subió el sueldo en pleno Palacio Nacional con el mensaje de su respaldo y la lectura de que la austeridad es para los de abajo. Pero en el Mes de la Patria, tres personajes de la OTAN del PLD, anuncian un decreto presidencial con la madre de todas aberraciones: una burda transacción con “los propietarios” de las tierras de Pedernales que burla de plano al Poder Judicial, precedida por el denunciado ausentismo, de los abogados del Estado, que no ignoraban el proceso.