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Puntos de vista 7 Enero 2013
Comentarios 1 - último digitado en 7 Ene a las 10:53 PM
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FUERA DE CÁMARA
Cruce epistolar: Grimaldi-Bienvenido
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César Medina
lobarnechea1@hotmail.com

La carta aparentemente inofensiva de un lector, Manuel Polanco –pudiera ser un seudónimo–, pidiéndome que hable en esta columna sobre las ocurrencias del 16 de mayo de 1990 en el centro de cómputos del PLD, ha iniciado una controversia que traerá vientos de cola en los próximos días.

Le remití la misiva a Víctor Grimaldi, que dirigió ese centro de cómputos, y de cuya honestidad nadie puede dudar. La intención era obtener una versión de primera mano sobre un acontecimiento turbio en la historia contemporánea como fue el resultado electoral del 90, calificado como fraudulento por Juan Bosch, el PLD y sus aliados.

La nota del señor Polanco:

“Señor César Medina: Desde mucho tiempo leo su brillante columna Fuera de Cámara en el Listín Diario; mi propósito en estas líneas es expresarle o pedirle que investigue qué pasó en realidad la madrugada del 16 de mayo de 1990 en el centro de cómputos del Partido de la Liberación Dominicana, el cual estaba ubicado en el segundo nivel de la editora Alfa & Omega, cuyo propietario era el fenecido Miguel Cocco Guerrero. Le pido esto ya que quien le escribe sí sabe qué pasó allí adentro, pero entiendo que la historia debe ser contada tal como pasó... Muchas gracias y muchos éxitos”.

Se la reenvié a Víctor Grimaldi con estas palabras:

“Hola, Víctor... Te reenvío este comentario que me hizo llegar hace un rato un lector, porque me gustaría escribir sobre el tema, que tú conoces como nadie... Un abrazo”.

Pocas horas después, Víctor me respondió con una extensa carta que explica cada detalle de esos hechos, y le remitió copias a todos sus contactos, que son muchos, machísimos... Entre ellos, obviamente, el director del periódico Hoy, Bienvenido Álvarez-Vega. La carta íntegra se publica aparte en esta edición del Listín.

El pellizco duele
En su respuesta Víctor Grimaldi le da un pellizco aparentemente inofensivo a Bienvenido Álvarez-Vega, a quien recuerda haber recomendado como director del periódico El Siglo ante su propietario, José-Nene-Ureña, entonces presidente y principal accionista de Bancomercio, que tenía vínculos personales con Bosch y que a través de otra de sus empresas, Datocentro, ofreció facilidades para instalar el centro de cómputos del PLD.

Grimaldi narra que pocos días después de las elecciones de 1990 le entregó a Álvarez-Vega, en su condición de director de El Siglo, la compilación técnica de los datos obtenidos en el centro de cómputos del PLD.

Lo narra así:

“El 20 de mayo de 1990 le entregué esos datos completos a Bienvenido Álvarez Vega, director de El Siglo, propiedad de Bancomercio, que presidía José Ureña, y quien fue colocado en esa posición periodística porque Nene me consultó varios nombres y se lo sugerí”. 

La inferencia no tiene el propósito de afectar la imagen del director periodístico sino la intención de explicar por qué esa información fue a parar a un medio de comunicación cuando se suponía que era un asunto de la absoluta discrecionalidad del partido. 

Pero Álvarez-Vega le respondió de inmediato (transcribo respetando fielmente la puntuación gramatical):

“Víctor, ahora me entero de que fui nombrado en la dirección de El Siglo por tu sugerencia. lamento saberlo ahora, porque nunca te lo he agradecido. Si lo hubiera sabido antes te hubiera dado las gracias por esa recomendación. Yo tengo otra versión del origen de mi nombramiento, cuya fuente es el mismo José Ureña. pero como la historia se nutre de versiones, esto no es raro. mis afectos, Bienvenido”.

Y otra vez Víctor
El intercambio epistolar continuó con dureza diplomática. Víctor le respondió de inmediato a Bienvenido:

“... Nene y yo tuvimos algún grado de amistad. Me habló de varios candidatos para dirigir El Siglo. No te mencionaba él. No te conocía. Me habló, entre otros, de Cuchito y Virgilio (Mario Álvarez Dugan y Virgilio Alcántara, Nota del Autor).

“Yo le mencioné a Nene tu nombre para dirigir El Siglo. Le expliqué que estudiamos periodismo en el IDP y que trabajamos en El Nacional y La Noticia. Y que éramos amigos.

“Todavía El Siglo era un proyecto de ese grupo de comerciantes y empresarios metidos a banqueros, quienes estaban fuertemente empeñados en competir con Don Alejandro Grullón y el Banco Popular”.

Grimaldi luego recuerda con nostalgia la amistad que existía entre él y Alvarez-Vega, erosionada por “Maximiliano Robespierre y otros que contribuyeron a crear cizaña entre nosotros”.

Como “Maximiliano Robespierre” identifica Grimaldi a Max Puig, en su misiva anterior.

“Ojalá que estas comunicaciones, estimuladas por los lectores de César Medina, permitan servir para un reencuentro amistoso entre nosotros. El mismo César, como tú mismo y otros, provienen de un grupo de verdaderos periodistas que siempre fueron muy críticos de la minoría que nos atrevimos a creer en el entonces minúsculo proyecto de un nuevo partido liderado por un viejo de 64 años”.

Por lo que a mí toca, Víctor tiene razón... ¡Pero sigo pensando igual!

COMENTARIOS 1
Comentó: cvprimerica
De: República Dominicana, REP DOMINICANA
Mi testimonio: Esa larga noche, mientras los presidentes de mesa hacíamos fila para entregar las actas de votación, las urnas y sus cómputos el comentario era consistente y compartido por la generalidad, inclusive los reformistas, “GANO JUAN BOSCH “. Recuerdo que no me gustó la carta que Víctor Grimaldi jugó.
7 Ene 2013 10:53 PM
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