Estamos a la puerta del momento histórico en que deberemos decidir si consagrar un auténtico sistema judicial con independencia y sujeción a las letras que rigen las normas de vida de la nación, o si, por el contrario, éste seguirá como instrumento “adecuable” a circunstancias ordenadas por poderes políticos y económicos. Cuantas veces se crean leyes, códigos, reformas, tribunales y supra tribunales, resurge la esperanza de alcanzar una verdadera administración judicial, pero simultáneamente resucitan argumentos que se creían superados, por obsoletos, y nos damos cuenta de que aún conservan un poder determinante para manipular lo que nunca debe ser manipulado, es decir, la Justicia.
No es el resultado de una auditoría técnica lo que define el posible sometimiento a los tribunales del senador Amable Aristy, sino “un propósito de venganza porque apoyó a Hipólito en vez de al PLD”. Ese argumento procura manipular al sistema.
Lo que determina el sometimiento y apresamiento del joven Karim Abu Naba’a, no son las querellas que pesan en su contra, sino “el afán de dar un golpe político contra Leonel Fernández”. Atrás la Justicia, nuevamente.
“El sometimiento a Félix Bautista lo que procura no es a él, sino la cabeza de Leonel Fernández”, repite infinitum un coro de influyentes comunicadores.
Todo hace concluir en que, todavía, si se quiere estar libre de la posibilidad de un sometimiento judicial por causas de tipo criminal, lo inteligente es cobijarse bajo la sombrilla política, amén de disponer de sustanciosos recursos para pagar influyentes tribunas de opinión, que jamás cantan en el mismo tono a favor de acusados sin padrinazgos.
¡Es ahora o nunca! Apoyemos las acciones del sistema judicial, aunque no sin reservas, porque si no se concibe un Estado de Derecho con jueces bailando entre faldas de dirigentes políticos, tampoco con jueces hostiles o comprables.
Firmeza, pero con equilibrio y acciones maduras, para que no caigan de bruces tras dar el primer paso.
Yo no creo que Félix bautista se culpable de nada, porque en su contra hay muchas acusaciones y pocas pruebas en su contra… ¿y a quien lo pueden condenar sin pruebas?
"timbiriche" de "abogados blancos" de los que no defienden casos "livianos" y en los cuales por la forma en que se manejan sus expedientes ellos son fiscales, procuradores, jueces, acusadores y difamadores, realmente la justicia está como un marco de referencia, para lucrarse politica y economicamente, no para servir de soporte al supuesto sistema democrático.