Puntos de vista 31 Diciembre 2012
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La era de los déficit fiscales
Daris Javier Cuevas

Posterior a la segunda Guerra Mundial, las economías de América Latina han exhibido como características resaltante persistente déficit fiscales, altos niveles inflacionarios, crisis de balanza de pagos, de desigualdad socioeconómica, elevados niveles de endeudamiento externo y mora en el pago de la deuda externa, entre otros flagelos desagradables. Se llego a pensar en un momento dado de que tales malestares eran inherentes y propios de estas economías en vía de desarrollo. A pesar de los avances y progresos registrados, estos aun están presentes en la región, sin embargo, lo importante es que se ha demostrado que tales fenómenos pueden estar presentes en las grandes economías y que la región no es la generadora única de los mismos.

El fenómeno de la globalización, acelerado en las últimas décadas del siglo XX, tiene como evidencia de profundización el aumento del flujo del comercio internacional, la presencia extraordinaria de la Inversión Extranjera  Directa, el avance impresionante de la tecnología y la notable presencia del capital financiero en los diferentes mercados financieros internacionales. Todo esto ha tenido como soporte la apertura registrada en la economía, así como la presencia del internet como mecanismo de comunicación impensable en la década de los ochenta.

Es importante resaltar que el fenómeno de la globalización se asocia a la desregulación de los mercados, por tanto, el comercio internacional, la inversión extranjera directa y el uso intensivo de la tecnología han transformado el modus operandi de la economía y han provocado que la política económica que se aplica en cada país está en función del contexto internacional, abandonando así el localismo tradicional con que se concebía la misma. Pero a su vez, esto ha obligado a romper las barreras administrativas y económicas con que operaba la aplicación de las políticas comerciales impulsadas por los diferentes países y de paso los ingresos fiscales provenientes del comercio exterior han sido descontinuadas de manera acelerada y reorientar hacia lo interno la generación de los ingresos que se percibían en las operaciones comerciales transfronterizas.

La compensación de ingresos internos por la pérdida de los ingresos externos ha encontrado un fenómeno no calculado y es la transformación de la economía hacia lo que se ha denominado la nueva economía, esto es la  economía de los servicios y la  economía de las redes. En ese tránsito los gobiernos no han logrado tener una mayor eficiencia en sus recaudaciones, en tanto que los compromisos con la sociedad mantienen  un ascenso constante provocándose una situación inmanejable que es operar bajo los déficit fiscales y que ha encontrado su mayor punto de aceleración  con la crisis que explotó en EE.UU en el 2008, la cual ha conducido a que se cohabite en una era de déficit fiscal en la economía mundial.

El déficit fiscal es una variable macroeconómica muy compleja  que se torna incomoda para los gobiernos y muy difícil para el Banco Central. Esto así ya que en la medida que se incrementa  el déficit fiscal,  en esa misma medida el gobierno tiene que identificar las fuentes de donde va a financiar dicho déficit. Pues si este se financia a través de emisión de dinero, entonces esto provoca que se produzcan perdidas en las reservas internacionales y esto de por si crea un problema en el tipo de cambio, por lo que las personas protegen sus activos a través  de convertir la moneda nacional en la moneda fuerte (Dólares o Euro), pues si se opta por esa opción entonces el tipo de cambio  sube y por tanto la moneda se devalúa y se dispara la inflacion, colocando al Banco Central en una situación de tener que hacer inyecciones de dólares en el mercado, utilizando sus reservas con la finalidad de mantener la estabilidad cambiaria.

Ese es el dilema planteado ya que la otra opción de financiar los déficit es con deuda o incrementando los impuestos. Pero el problema es que las fuentes tradicionales de ingresos públicos se han agotado, ya los instrumentos de política fiscal parece que llegaron a su máxima eficiencia y mientras tantos los gobiernos  gastan más que lo que les ingresa. Solo hay que observar que la economía mundial termina el 2012 con un déficit fiscal de un 4.2%, situación esta explicada por los grandes déficit fiscal en la economía de EE.UU 9.2%, Reino Unido 10.4%, Japón 11.5%, España 11.2%, Grecia 13.6%. La situación es tal que los ingresos fiscales se han derrumbado y los gastos del gobierno no se reducen y entonces surge la interrogante de que si el déficit fiscal; es culpa de los ingresos o de los gastos?

El autor es economista

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