Puntos de vista 23 Diciembre 2012
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MI PALESTRA
El PRD del futuro
Germán Martínez

Comenzando por un inmenso grupo de viejos dirigentes que no se quieren jubilar, siguiendo por un Presidente del partido que solamente lo ven y oye a sus cercanos colaboradores, algunos de ellos que nunca han sido del PRD, y unas bases relegadas, utilizadas, engañadas, el otrora buey que más jalaba tiene ante sí el reto mayor de su dividida existencia.

Creer que Hipólito Mejia es el mayor de los problemas es desconocer que ese alto dirigente, Expresidente y excandidato derrotado, simplemente sirve de parapeto para que aquellos dejados de lado por Miguel Vargas Maldonado lo asuman como la persona que debe enfrentar a la dirección del partido por tener un peso específico, politicamente hablando, pero al que con el paso del tiempo lo van dejando aquellos que han entendido la necesidad de un partido organizado, fuerte, en abierta oposición, pero constructiva y acorde con los tiempos, sin que pesen resentimientos, medias verdades y mentiras enteras en un partido que no es ni para los suyos, que no fue capaz de articular una candidatura potable que se veía (y se sabía) perdida en el tramo final, pero a la que muchos genios de la política y del periodismo pusieron a hacer el papel del tonto útil sin respeto por el voto mayoritario, sin respeto por un pueblo que lo ha seguido, y en gran medida lo sigue, pero al que dieron olímpicamente la espalda los mismos que no quieren unidad, ni quieren nada, sino seguir gravitando sobre el partido y siendo altos dirigentes recibiendo los beneficios, de todo tipo que eso conlleva.

Miguel Vargas es poco dado al respaldo de sus amigos; es quizá el único político conocido que se resta apoyos, al que nadie ve, que nadie lo puede cuestionar y que tiene como voceros a personajes a los que los mismos perredeístas rechazan por varias e importantes razones. 

No me parece que Hipólito pueda salir de las manos de sus captores, pero tampoco creo que Miguel haga nada ni ahora ni en enero. Sencillamente en ese partido las soluciones a medias no funcionan, el líder era el líder y lo utilizaron y lo maltrataron sin piedad; la hora es de un PRD con vista al futuro, que vuelva a sus raíces, que convoque a las bases, que se divida, si es necesario, pero que renazca fuerte, que en poco tiempo, en menos de un año, veremos como todos, o casi todos los que se vayan con Hipólito regresarán, querrán los mismos cargos y reclamarán los mismos viejos liderazgos que son razón de sus sueños de años mejores, y aquí no ha pasado nada.

Todos sabemos que el futuro del PRD depende de lo que digan sus bases, si no es así lo veremos trillar el camino de la soledad, y a un partido de la Liberacion Dominicana, aliado al Reformismo fortalecido de Morales Troncoso, seguir en el poder. 

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