Puntos de vista 16 Noviembre 2012
Comentarios 2 - último digitado en 16 Nov a las 10:17 PM
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UMBRAL
Danilo y la acción responsable
Manolo Pichardo

Los organizadores de las protestas que se escenifican en el país a poco de asumir la presidencia de la República, Danilo Medina, piensan que pueden manipular a todos de cara a la estrategia perredeísta de sacar del abismo a su partido, movilizándolo en torno a exigencias o “reivindicaciones” que pudieran ser legítimas, pero que se instrumentalizan a tal punto que toman como norte la revitalización, no solo del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, sino de grupúsculos que en busca de la reinvención, han agotado todas las siglas y colores posibles sin que el pueblo les conceda un solitario regidor.

El para/perredeísmo, anidado en el Olafo de algunos comunicadores  y ciertas organizaciones de la llamada sociedad civil, creen que pueden, por cuestiones de moda, hacer uso de las redes sociales para convocar “masas de indignados” y remedar la Primavera Árabe que desmanteló viejas y represivas dictaduras, o las movilizaciones griegas y españolas, en donde, contrario a lo que nos ocurre, se profundiza el desmonte del Estado de Bienestar, con recortes a los presupuestos en salud, educación, fondos para el desempleo, la extensión de la edad de jubilación y una cadena de medidas orientadas al desamparo de la población y protección de la oligarquía financiera.

La reforma fiscal aprobada en el Congreso y promulgada por el Presidente, es la chispa o la excusa para el propósito oculto del perredeísmo y los grupúsculos. Todos tenían conciencia de la necesidad del incremento de los impuestos para conjurar del déficit fiscal. El asunto es que nadie se quería sacrificar, incluyendo, sobre todo, a los más ricos, los que tienen ganancias exorbitantes. Y ello a pesar de saber que la inacción del gobierno en torno al tema provocaría una situación económica difícil.

Los déficits son el pan de cada año de los gobiernos en el mundo, por lo que satanizarlo, verlo como algo pecaminoso, es un acto de olímpica ignorancia o politiquera mala fe. De hecho, a raíz de la crisis planetaria y ante el temor de una recesión, muchos países incrementaron el gasto y se fueron más allá de lo indicado en el presupuesto para mantener el crecimiento. Algunos recurrieron al endeudamiento, y otros como el dominicano, lo financiará con impuesto; pero en definitiva, lo que muchos quieren vender como pecado debemos inscribirlo en la idea de medidas anticrisis.

Aunque el tema de los impuestos se debate ahora por  la coyuntura del déficit, la sociedad debe irse preparando para que en algún momento se aborde lo de la baja presión tributaria que hace del dominicano un Estado pobre, incapaz de dar respuestas adecuadas a demandas de un país que crece en población;  crecimiento con el que aumentan las necesidades de un pueblo que requiere de servicios públicos eficientes.

Los que argumentan  que un incremento en la presión tributaria haría monos competitivos al país, saben bien que los países del hemisferio más competitivos tienen una mayor presión tributaria, y que incluso el Estado de Bienestar de los europeos se alcanzó con Estados fuertes. No sobra recordar que los ciudadanos con mejores niveles de vida son los de los países nórdicos donde la presión tributaria alcanza casi el 50 por ciento.

Sortear la crisis financiera global con éxito ha tenido un costo que debemos pagar, financiar el 4 por ciento para la educación y un todo un plan nacional de desarrollo que implique priorización del gasto y severo castigo a la evasión, como demanda la sociedad y plantea Danilo, requerirá del aporte de todos, de un pacto fiscal progresivo para país más justo.

 UMBRAL

Danilo y la acción responsable

MANOLO PICHARDO

 

Los organizadores de las protestas que se escenifican en el país a poco de asumir la presidencia de la República Danilo Medina, piensan que pueden manipular a todos de cara a la estrategia perredeísta de sacar del abismo a su partido, movilizándolo en torno a exigencias o “reivindicaciones” que pudieran ser legitimas, pero que se instrumentalizan a tal punto que toman como norte la revitalización, no solo del Partido Revolucionario Dominicano, PRD, sino de grupúsculos que en busca de la reinvención, han agotado todas las siglas y colores posibles sin que el pueblo les conceda un solitario regidor.

El para/perredeismo, anidado en el Olafo de algunos comunicadores  y ciertas organizaciones de la llamada sociedad civil, creen que pueden, por cuestiones de moda, hacer uso de las redes sociales para convocar “masas de indignados” y remedar la Primavera Árabe que desmanteló viejas y represivas dictaduras, o las movilizaciones griegas y españolas, en donde, contrario a lo que nos ocurre, se profundiza el desmonte del Estado de Bienestar, con recortes a los presupuestos en salud, educación, fondos para el desempleo, la extensión de la edad de jubilación y una cadena de medidas orientadas al desamparo de la población y protección de la oligarquía financiera.

La reforma fiscal aprobada en el Congreso y promulgada por el Presidente, es la chispa o la excusa para el propósito oculto del perredeísmo y los grupúsculos. Todos tenían conciencia de la necesidad del incremento de los impuestos para conjurar del déficit fiscal. El asunto es que nadie se quería sacrificar, incluyendo, sobre todo, a los más ricos, los que tienen ganancias exorbitantes. Y ello a pesar de saber que la inacción del gobierno en torno al tema provocaría una situación económica difícil.

Los déficit son el pan de cada año de los gobiernos en el mundo, por lo que satanizarlo, verlo como algo pecaminoso es un acto de olímpica ignorancia o polítiquera mala fe. De hecho, a raíz de la crisis planetaria y ante el temor de una recesión, muchos países incrementaron el gasto y se fueron más allá de lo indicado en el presupuesto para mantener el crecimiento. Algunos recurrieron al endeudamiento, y otros como el dominicano, lo financiará con impuesto; pero en definitiva, lo que muchos quieren vender como pecado debemos inscribirlo en la idea de medidas anticrisis.

Aunque el tema de los impuestos se debate ahora por  la coyuntura del déficit, la sociedad debe irse preparando para que en algún momento se aborde lo de la baja presión tributaria que hace del dominicano un Estado pobre, incapaz de dar respuestas adecuadas a demandas de un país que crece en población;  crecimiento con el que aumentan las necesidades de un pueblo que requiere de servicios públicos eficientes.

Los que argumentan  que un incremento en la presión tributaria haría monos competitivo al país, saben bien que los países del hemisferio más competitivos tiene una mayor presión tributaria, y que incluso el Estado de Bienestar de los europeos se alcanzó con Estados fuertes. No sobra recordar que los ciudadanos con mejores niveles de vida son los de los países nórdicos donde la presión tributaria alcanza casi el 50 por ciento.

Sortear la crisis financiera global con éxito ha tenido un costo que debemos pagar, financiar el 4 por ciento para la educación y un todo un plan nacional de desarrollo que implique priorización del gasto y severo castigo a la evasión, como demanda la sociedad y plantea Danilo, requerirá del aporte de todos, de un pacto fiscal progresivo para país más justo.

COMENTARIOS 2
Comentó: Papagustin20
De: República Dominicana
Muy cierto estoy de acuerdo con usted!
16 Nov 2012 1:32 PM
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Comentó: joseperez11279
De: Estados Unidos
Totalmente de acuerdo Manolo Pichardo,a los incitadores de las protestas se les olvido que son las condiciones materiales y no los deseos de otros los que catalizan los levantamientos populares y que en RD no hay tales condiciones en estos momentos..Tendran que esperar por siempre como Coronel espero su pension que nunca llego.
16 Nov 2012 10:17 PM
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