Listin Diario
18 Septiembre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 7:07 PM
Puntos de vista 11 Noviembre 2012
0 Comentarios
Tamaño texto
EXPRESIONES
Con Nueva York
Compartir este artículo
Tomás Aquino Méndez
Tomas.mendez listindiario.com

Los residentes de Nueva York tendrán una Navidad distinta. No tiene que ser necesariamente triste. La tristeza y la alegría son intrínsecas del ser humano.

Somos responsables de ser felices.

Solo cuando nos disponemos podemos alcanzar los momentos de dicha que nos proporciona la vida. Muchas personas, con dinero en abundancia, propiedades y todas las cosas materiales que desean, carecen de felicidad. Otros, con solo la vida como tesoro, viven felices cada día. Sonríen por cada mariposa que mueve sus alas ante sus ojos y por cada corriente de aire que pega en su rostro.

Ese que decidió ser feliz ni siquiera tiene que disponer de tres comidas cada día. Es que ser feliz es una opción de vida que tenemos que escoger y disfrutar.

El Nueva York de hoy, luego del paso de Sandy, sigue siendo el mismo de hace dos semanas, solo que ahora tiene gente mirando diferente al vecino, al transeúnte, al inmigrante, al futuro. En aquella ciudad, donde el trabajo intenso es lo cotidiano, pocas veces las personas se detienen a saludar o a socorrer a otra, al menos que no sea un pariente o vecino muy cercano.

Tras los daños de Sandy se ha visto en Nueva York más solidaridad, familias que abren sus puertas a madres con niños en brazos pidiendo alimento y refugio para contrarrestar el frío. El fenómeno Sandy parece haber llegado a sensibilizar un “poco más” a quienes residen en esta acogedora ciudad en la que usted encuentra ciudadanos de cualquier parte del mundo. En verdad nadie quiere tropezar y dañarse un zapato, pero un refrán popular dominicano establece que “los tropezones hacen levantar los pies”.

Probablemente Sandy sea la piedra que ayude a que los habitantes de Nueva York, sin importar su nacionalidad, entiendan que la vida no puede seguir con tanta prisa y que es necesaria detenerse y dar más solidaridad, vivir un poco y mirar de frente a los demás, dejando atrás esa vida acelerada, en la que extender la mano al otro parece haber desaparecido.

COMENTARIOS 0
Este artículo no tiene comentarios
Comentarios | No tiene cuenta? Cree su cuenta | Recuperar contraseña
Debe estár logueado para escribir comentarios
Usuario Contraseña