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3 Septiembre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 9:14 PM
LD- Lecturas de Domingo 10 Agosto 2008
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CULTURA
La Duarte, comercial y cultural
  • Tramo de la avenida Duarte con el portón del Barrio Chino al fondo, entre la avenida México y la calle Benito González.
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Yaniris López
Ya no se irá a la Duarte sólo para comprar ropa o ver tiendas. Una visita a la arteria comercial más importante de la capital dominicana exige ahora una visita al “Paseo de la Lectura” y una parada casi obligada en el remodelado parque Enriquillo.

Desde el elevado de la calle París hasta la avenida Mella, la avenida Duarte forma ahora parte del Paseo Comercial Duarte junto con el Barrio Chino, el mismo parque Enriquillo y las calles Ravelo, París y Caracas.

Los trabajos iniciados en el año 2005 por el Ayuntamiento del Distrito Nacional culminaron esta semana con la entrega a la ciudadanía de una calle libre de tapones, desorden, basura y cientos de buhoneros y vehículos que obstaculizaban el paso a los peatones.

Comerciantes, compradores y visitantes coinciden en que, en lo adelante, la Duarte deberá ser incluida en las rutas turísticas y culturales de la ciudad de Santo Domingo como una oferta atractiva que dejará, por demás, enormes ganancias económicas.

La convivencia alrededor de las obras del Paseo, ejecutadas por el Ayuntamiento del Distrito Nacional y la Secretaría de Obras Públicas a un costo aproximado de 217 millones de pesos, será regulada por ciertas medidas que benefician, principalmente, a los visitantes.

Los taxistas, por ejemplo, no podrán estacionar sus unidades en la avenida Duarte, sino en estacionamientos dispuestos en zonas circundantes, ningún buhonero no autorizado podrá exponer sus productos en la vía y los vendedores ambulantes no serán permitidos dentro del parque Enriquillo.

El nuevo parque
Tras la inauguración del Barrio Chino en abril de este año, la gran atracción del Paseo Comercial Duarte ha sido la remodelación del parque Enriquillo, antigua área de encuentros de los moradores de los barrios aledaños que luego se convirtió en el refugio nocturno de vagabundos y prostitutas.

El parque, pese a ser tan grande y bien ubicado, no era disfrutado por los moradores de Villa Francisca ni de otros barrios cercanos como San Carlos, Mejoramiento Social, María Auxiliadora y la Ciudad Colonial Pese a que toda su vida ha vivido Las Cañitas y para ir al trabajo debe atravesar varias veces el lugar, esta semana fue la primera vez que Altagracia Valera se sentó en un banco del parque Enriquillo. Su hijo es uno de los policías municipales encargados de la vigilancia del parque.

 “Dan ganas de venir con los muchachos a sentarse. Lo más bonito que tiene son las flores”, dice. Efectivamente, el Ayuntamiento del Distrito Nacional rodeó las isletas del parques con jardineras sembradas de arbolitos chinos, crotos y palmeritos.

Los cambios en el parque incluyeron la colocación de 62 luminarias en su interior y 24 en su exterior (de noche parecerá de día, asegura el síndico Roberto Salcedo) y 110 bancos de ocho pies cada uno, mientras que el cableado eléctrico y telefónico fue soterrado. Diez policías municipales vigilarán el área 24 horas al día.

Todos los libros juntos En la calle Caracas se encuentra el “Paseo de la Lectura”, en el que los libreros, distribuidos en 58 módulos, ofrecen libros escolares, revistas y obras literarias.

La ubicación y disposición adoquinada de las casetas facilita el intercambio entre libreros y compradores.

Alejandro Paredes, quien tiene 25 años vendiendo libros en la Duarte, asegura que están más estrechos pero mucho más cómodos y organizados que antes. “Todavía no viene mucha estamos empezando”. Los libreros del Paseo de la Lectura mantendrán las ofertas que no se encuentran en las grandes librerías: el intercambio, venta y compra de libros usados.

Más proyectos
En el órgano informativo del Ayuntamiento del Distrito Nacional, el síndico de la ciudad de Santo Domingo, Roberto Salcedo, informó que el rescate de la avenida Duarte es sólo parte de un proceso que continuará “en la congestionada calle París, en la no menos caótica José Martí y que se extenderá a Villa Consuelo y Villa María hasta completar un circuito en cuyo perímetro todos podamos convivir en paz y armonía con el entorno…”.

También aseguró que en todo el Paseo “será habilitado un sistema de cámaras con el objetivo de mantener un monitoreo celoso de todo cuanto sucede en los entornos de la vía”.

Cada vez más visitas al Barrio Chino
A partir de su inauguración en abril de 2008, el Barrio Chino se ha convertido en uno de los puntos más visitados por los turistas que, provenientes de la Zona Colonial y del interior del país, apenas llegaban hasta el mercado modelo de la avenida Mella y las tiendas de los alrededores para abastecerse con souvenires.

Los portones chinos con los leones que vigilan la entrada, las esculturas difuminadas por las calles y las plazas del Zodíaco Chino y de Confucio con sus isletas adornadas con plantas emblemáticas de China ahora forman parte de las fotografías de visitantes y locales que han encontrado aquí un espacio exótico y atractivo para pasear y aprender sobre esta legendaria cultura.

El cuadrado delimitado por las avenidas México y Mella y las calles Jacinto de la Concha y José Martí concentra la mayor cantidad de comercios administrados por chinos de la zona, entre los que figuran restaurantes, joyerías, supermercados, agencias de viajes, asociaciones y un centro masónico chino.

Con el inicio de su construcción a partir del año 2005, el Barrio Chino le cambió el rostro a una zona que por años fue de las más pobres y arrabalizadas del centro de Santo Domingo. El entorno seguirá mejorando y las opciones se incrementarán con las propuestas culturales que tiene pensado realizar aquí la Fundación Flor para Todos, que se encarga de su conservación.

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