INVESTIGACIÓN NEANDERTALES

Análisis de ADN arrojan luz sobre la diversidad genética de los neandertales

Investigadores internacionales han descifrado el genoma de cinco neandertales que vivieron entre 39.000 y 47.000 años atrás, un avance que arroja luz sobre la diversidad genética de esa especie de homínidos durante el último periodo en el que convivieron con los humanos modernos, según publica hoy Nature.

Un grupo liderado por Mateja Hajdinjak, del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva (Alemania), ha secuenciado el genoma de esos cinco neandertales a partir de fragmentos de huesos y dientes descubiertos en Bélgica, Francia, Croacia y la región del Cáucaso ruso.

Al comparar sus resultados con el ADN de otros especímenes, el equipo de Hajdinjak concluyó que los neandertales tardíos se separaron de su ancestro común originario de Siberia hace aproximadamente 150.000 años.

Su análisis sugiere asimismo que gran parte de la herencia genética de los neandertales que se traspasó a los humanos modernos se originó en una o más poblaciones que divergieron de la línea genética original hace en torno a 70.000 años.

A pesar de que cuatro de los individuos que ha analizado el grupo del Instituto Max Planck vivieron en un momento en el que los humanos modernos ya habían llegado a Europa, no se han detectado restos de ADN humano en su genoma.

"Parece que el flujo de genes se produjo en gran medida de manera unidireccional, desde los neandertales hacia los humanos modernos", sostuvo en un comunicado el director del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva, Svante Pääbo.

Al comparar los cinco genomas descifrados ahora con otros restos de ADN procedentes de neandertales del Cáucaso más antiguos, los investigadores concluyen además que se produjo un alta movilidad en las poblaciones neandertales en el último tramo de la historia de esa especie.

Ese periodo de movilidad coincide con pronunciadas fluctuaciones climáticas, hace entre 60.000 y 24.000 años, una etapa en la que el frío extremo en el norte de Europa pudo provocar la extinción de las poblaciones locales e impulsar las migraciones hacia el sur del continente y Asia.