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Listin Diario
21 Octubre 2014, Santo Domingo, República Dominicana, actualizado a las 12:37 PM
Las Mundiales 30 Enero 2013
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A DISTANCIA
Otra tragedia que se repite
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Adolfo Valenzuela
adolfo.valenzuela@listindiario.com

Los nombres de República de Cromañón, Kiss, El Caballo Cojo, Station, Paddy’s Pub no tienen mucho sentido para el público en general, pero permanecen estáticos en las mentes de todos aquellos que perdieron a familiares y amigos en ambientes de discotecas.

La tragedia en “Kiss”, donde la cifra final fue de 234 muertes, más de 116 heridos, y dentro de éstos, unos 75 corren el riesgo de morir por el nivel de sus lesiones, dejó boquiabiertos a los brasileños y al mundo.

Según las investigaciones, la razón principal fue una bengala para exteriores (US$1.25), que fue lanzada dentro del lugar, atestado de estudiantes universitarios. El costo de la bengala de interior es de US$35.00.

Apenas tres minutos pasaron para que las luces se apagaran y las llamas se diseminaran, dejando en lugar lleno de cadáveres amontonados en la única puerta de salida y frente a las entradas a los baños.

Brasil hoy en día se encuentra bajo la presión de que para el año 2016, se llevarán a cabo los Juegos Olímpicos en la ciudad de Río de Janeiro, y fenómenos como éstos no son precisamente una buena imagen sobre la seguridad en los lugares públicos de la nación.

Para empeorar las cosas, fallaron las luces de emergencia, el material para recubrir las superficies era inadecuado y los extintores tampoco funcionaron.

Sume y la muerte es 100% segura.

Coincidencialmente, uno de los elementos comunes a las tragedias en “Station”, en West Warwick, en Rhode Island, Estados Unidos, donde murieron 100 y más de 180 fueron heridos, el 20 de febrero de 2003; en “El Caballo Rojo”, donde murieron 156 y 160 quedaron heridos, en Perm, Rusia; en “República de Cromañón”, en Buenos Aires, con 193 muertes y más de 700 heridos, el 30 de diciembre de 2004, fue el uso de fuegos artificiales.

Otro de los detalles a destacar es la labor de los agentes de seguridad, que pese a que siempre tienen los sistemas de comunicación en las orejas o en las manos, pocas veces toman las decisiones correctas producto de la confusión del momento y el objetivo siempre es, por supuesto, evitar que los clientes escapen “sin pagar la cuenta”.

Ya es tiempo de que se tomen medidas confiables, como por ejemplo el tamaño de la puerta principal, mayor cantidad de puertas de emergencia con disponibilidad de apertura inmediata, quizás desde un control, y en relación directa con la cantidad de personas que pueden permanecer dentro de la instalación.

Un entrenamiento estricto y obligatorio para todo el personal que trabaje en dicho establecimiento; un mayor control del material que se utiliza en la construcción de las paredes y en la insonoriación acústica del espacio.

Prohibición total del uso de fuegos artificiales en los lugares cerrados, tal y como acaba de ordenar el presidente nicaragu¨ense, Daniel Ortega. Además, estar conscientes sobre la capacidad del lugar. Una discoteca atiborrada, siempre puede dar lugar a descontroles.

Señalización interna sobre las salidas de emergencia, revisión periódica sobre el estado de los extintores (siempre presentes, pero pocas veces funcionales) y firmeza, mucha firmeza en el cumplimiento de las reglas.

Ya atraparon a los dueños de “Kiss”, les embargaron las cuentas, la computadora con las imágenes de vigilancia desapareció, y el permiso de funcionamiento estaba vencido. Lo que no se puede recuperar son las vidas.

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