El debate sobre el porte de armas en Estados Unidos dio un nuevo giro esta semana cuando decenas de maestros en Utah se abalanzaron a tomar clases de tiro y un fiscal estatal en Arizona proponía un proyecto de ley para armar a los directores de las escuelas.
Autoridades en todo el país evalúan cómo aumentar la seguridad en las instituciones educativas tras la masacre que perpetró Adam Lanza hace dos semanas en una escuela en Newtown (Connecticut, este), donde murieron 20 niños, seis mujeres y el atacante.
Entre otras medidas se estudia permitir que el personal de las escuelas porte armas y entrenar en su uso a los profesores, un concepto que la principal organización contra la venta de armas considera “insensato”.
ayerjueves, un lobby a favor del porte de armas, el Consejo de Tiro Deportivo de Utah (USSC), eximió a los profesores de ese estado occidental del pago de 50 dólares por recibir clases de tiro, en un esfuerzo por entrenar a los educadores en caso de un ataque como el de Newtown.
Además, el fiscal general de Arizona (suroeste), Tom Horne, presentó un proyecto de ley que permitiría al director de cada escuela, o a otro empleado designado, a por tar armas en la institución tras recibir entrenamiento de parte de la policía local.
Armas en las escuelas Estos esfuerzos se suman a un proyecto de ley presentado la semana pasada en Missouri (centro) que busca permitir a profesores y personal administrativo portar armas en las escuelas.
El gobernador Jay Nixon se opuso a la medida en una carta enviada a los directores divulgada el lunes. Solamente los estados de Utah y Kansas (centro) permiten el porte de armas en las instituciones educativas.
De estar armado el maestro, “no solamente podría enfrentarse al atacante, sino además los chicos malos sabrán que los profesores de Utah están armados, lo cual es un gran disuasivo”, dijo Bill Scott, miembro del USSC.