Legisladores de varios estados de EEUU están planteando medidas para que los profesores y otros trabajadores de los colegios puedan portar armas para proteger a los alumnos en caso de masacres como la ocurrida en la escuela de Newtown (Connecticut), donde murieron 20 niños y 6 adultos.
Los últimos en sumarse a lista han sido Virginia y Carolina del Norte, según publicaron ayer medios locales de ambos estados.
Legisladores de esos dos estados consideran necesario que profesores y personal administrativo seleccionado puedan llevar armas de fuego encima o que exista un lugar de la escuela para guardarlas y poder recurrir a ellas si aparece alguien dispuesto a atacar.
En Virginia la propuesta parte del legislador estatal Robert Marshall (republicano) y es apoyada por el gobernador Bob McDonnell, del mismo partido.
Los colegios “son blancos fáciles” y es “increíblemen- te irresponsable” dejarlos “indefensos”, según el legislador estatal Marcos McCullough (republicano) de Oklahoma, que impulsa un proyecto de ley para que los administrativos y profesores que tengan permiso para llevar armas ocultas las puedan portar consigo durante la jornada escolar.
El caso de Harrold En Harrold, un pequeño pueblo de Texas, a los niños y sus padres no les preocupa mucho la seguridad de la única escuela, principalmente porque algunos de los profesores llevan armas ocultas.
En el remoto Harrold, la oficina del alguacil más cercana está a 30 minutos por carretera, y la gente tiende a conocer y a confiar en los demás. De modo que la junta escolar efectuó una votación y decidió permitir que los maestros lleven armas a la escuela.
“No tenemos dinero para un guardia de seguridad, pero esta es una solución mejor”, consideró el director David Thweatt.