El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, llegó a Newtown ayer domingo, donde la policía busca determinar cómo y por qué un joven de 20 años asesinó a 26 personas, entre ellas 20 niños en la escuela de Sandy Hook, un hecho que traumatizó al país.
Dos días después de la masacre, Obama, que arribó a la ciudad del estado de Connecticut a las 17H15 locales (22H15 GMT), se reunió con las familias de las víctimas y agradeció a los servicios de emergencia por su ayuda.
Luego habló durante una ceremonia religiosa, informó la Casa Blanca.
La comunidad de Newtown acudió las iglesias del pueblo ayer domingo para recordar a las víctimas. A diferencia del viernes por la noche, esta vez los oficios religiosos fueron cerrados a la prensa, por decisión de los feligreses.
“La situación es extremadamente tensa, por ello no queremos periodistas o cámaras aquí”, explicó con amabilidad Brian Wallace, portavoz de la iglesia católica Saint Rose of Lima.
Una amenaza
Esa iglesia fue sin embargo evacuada por la policía debido a amenazas que no fueron precisadas y rodeada por ve- hículos de la fuerza de intervención rápida SWAT.
Un periodista en el lugar fue testigo del ingreso de equipos de élite de la Policía a la iglesia y a un edificio adyacente.
“Fue en medio de la misa.
Nos pidieron a todos que saliéramos debido a una amenaza. La iglesia estaba llena”, dijo Anne, quien se encontraba en el interior del templo en el momento de la evacuación.
Poco después, la alerta fue levantada, pero la iglesia permaneció cerrada.
Ayer domingo, la Policía de Connecticut identificó formalmente al atacante de la escuela como Adam Lanza, de 20 años, y catalogó su muerte como suicidio.
El teniente Paul Vance, portavoz del cuerpo, también confirmó que Lanza asesinó a su madre Nancy en el domicilio de ambos antes de cometer la masacre y que se disparó con un arma corta.
LA PERSONALIDAD DEL ASESINO
La personalidad de Adam Lanza sigue siendo un enigma.
Excompañeros de clase lo describen como alguien tímido, solitario y muy inteligente.
El asesino no dio señales de estar preparando una masacre.
Algunos evocaron el síndrome de Asperger, un trastorno de carácter autista, caracterizado por las dificultades para las relaciones sociales. Pero esto no fue confirmado. De todas las masacres en campus universitarios y escuelas de Estados Unidos, el saldo en número de víctimas de este episodio sólo fue superado por la de la Universidad Virginia Tech, donde murieron 32 personas.