El presidente de EEUU, Barack Obama, rindió tributo ayer a los veteranos de guerra que “han prestado servicio con distinción” y renovó su compromiso de ayudarles, en una ceremonia con motivo del Día de los Veteranos, que coincide con el Día del Armisticio que puso fin a la I Guerra Mundial.
“Cada año, en el undécimo día del undécimo mes, hacemos una pausa como nación y como pueblo para rendirles tributo a ustedes, para darles las gracias a los héroes de varias generaciones que han prestado servicio a nuestro país con distinción”, dijo Obama en un discurso en el anfiteatro del Cementerio Nacional de Arlington, en Virginia.
En una mañana soleada y fría, poco después de depositar una corona de flores en la Tumba del Soldado Desconocido, Obama destacó que los veteranos y sus familias han hecho sacrificios para salvaguardar la “vida, la libertad y la búsqueda de la felicidad”, los principios básicos consagrados en la Declaración de Independencia de los EEUU. Señaló que las tropas estadounidenses ayudaron a derrocar a un dictador en Irak.