La
reforma laboral aprobada por decreto por el Gobierno español superó ayer la
ratificación del parlamento con el respaldo en solitario de los diputados socialistas,
en una votación en la que hubo más abstenciones que votos a favor.
La
abstención del conservador Partido Popular (PP), el principal de la oposición (153
diputados), de los nacionalistas catalanes y vascos y otros grupos minoritarios
permitió que el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero sacará adelante la
reforma.
De un
total de 349 asistentes, 168 votaron si; 8 lo hicieron en contra y hubo 173
abstenciones. Uno de los 169 diputados socialistas, Antonio Gutiérrez, ex dirigente
del sindicato Comisiones Obreras (CCOO), se abstuvo.
Los
diputados aprobaron también que el decreto con la reforma laboral se tramite como
proyecto de ley, por el procedimiento de urgencia, lo que facilitará que se
puedan presentar enmiendas al texto convalidado ayer, que tiene el rechazo de
los sindicatos, que han convocado una huelga general en su contra el 29 de
septiembre, y no satisface tampoco a la patronal.
Los
partidos que permitieron su convalidación con la abstención explicaron esta
postura en que consideran necesaria en la actual situación de España una
reforma laboral.