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Páncreas artificial: ¿ficción o realidad?

Un estudio reciente demuestra qué tan cerca estamos de lograr un páncreas artificial utilizando un sistema automatizado de infusión de insulina y glucagón

  • Importante. Este moderno sistema permite calcular la dosis de insulina de forma automática según lo que el paciente coma y el glucagón.

Santo Domingo

Desde el descubrimiento de la insulina a inicios del siglo XX la meta para la comunidad médica y científica ha sido lograr el control de la diabetes ya sea con medicamentos que estimulen, sensibilicen, simulen o reemplacen la secreción de la insulina. Uno de los mayores inconvenientes que no se ha podido superar es lograr que las personas que no producen insulina, porque no tienen reservas de islotes pancreáticos que son los encargados de producir la insulina (diabetes tipo 1) o las personas que no logran el control de su glicemia por una gran resistencia a esta hormona (diabetes tipo 2), logren un control de la glucemia similar a la forma fisiológica que lo hace el cuerpo humano, lo cual se traduce en una disminución de las complicaciones de la diabetes.

La disponibilidad de dispositivos electrónicos modernos, como las bombas de insulina automatizadas, han abierto un campo de posibilidades que promete lograr las metas de un buen control glicémico a base de un monitoreo continuo de la glucosa y la infusión de insulina según la cantidad de comida que consuma el paciente en los diferentes momentos del día.

En los últimos años se han realizado varios estudios en los cuales los pacientes han probado estas bombas automáticas de insulina bajo supervisión médica e ingresados en hospitales mostrando un mejor control glicémico y una  baja frecuencia  de episodios de hipoglucemia.

En un estudio reciente de la revista New England Journal of Medicine encontramos un artículo que demuestra qué tan cerca estamos de lograr un páncreas artificial, utilizando un sistema automatizado de infusión de insulina y glucagón (hormona pancreática que produce aumento de la glicemia en sangre) que son manejados de forma inalámbrica por un teléfono inteligente y monitorizados por un programada de computadoras a través del Internet.

Este moderno sistema permite calcular la dosis de insulina de forma automática según lo que el paciente coma, y el glucagón se administra al detectar niveles de glicemia bajos lo cual evita el uso de alimentos para elevar la glucosa en la sangre, los paciente de este estudio eran adultos y jóvenes de ambos sexos que fueron evaluados de forma ambulatoria y realizando las actividades cotidianas de su día a día (trabajar, estudiar, ejercitarse, etc.).

Un método que se acerca y promete
El referido estudio comprueba que un páncreas “biónico” basado en un sistema automatizado, portable y con bombas de insulina y glucagón, nos proporciona menos episodios de hipoglicemia en diabéticos tipo 1 adultos y adolescentes, solo nos queda esperar que la tecnología siga evolucionando hasta lograr que estos equipos se hagan accesibles y de uso simple para cualquier persona diabética. Un páncreas artificial está más cerca de lo que habíamos pensado.

Dr. Einar Rodríguez Médico endocrinólogo del Hospital General Plaza de la Salud.