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La Vida 17 Julio 2010
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REINVENTO
Chacabanas femeninas
ANTE SU POPULARIDAD MASCULINA, SURGIÓ LA NECESIDAD DE QUE TAMBIÉN LAS FÉMINAS APROVECHARAN LA GRANVERSATILIDAD DE ESTA PIEZA
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Li Misol
li.misol@listindiario.com
Santo Domingo

Hay prendas que se reinventan, que nacen de una circunstancia, en un momento y un lugar específico, e incluso que cumplen una función determinada en su época y resurgen, décadas después, con un esplendor nunca visto y un uso renovado.

Ese es el caso de la chacabana o guayabera, una pieza tradicional en el guardarropa de los hombres caribeños y latinoamericanos que ha logrado adueñarse también del gusto y la preferencia femenina.

Cristian Lagares, diseñador de modas y gerente de Mercadeo de ChaKHabana, especializada en este tipo de prendas, explica que la popularidad de la chacabana como prenda femenina surge después del gran ‘boom’ que esta tuvo (y todavía mantiene) entre los hombres. Lagares afirma además: “Las mujeres de hoy pueden llevar la chacabana incluso más que los hombres por la variedad de diseños que se pueden crear y la variedad de ocasiones en que pueden llevarla”.

Creatividad
Quienes han seguido de cerca el resurgir de esta prenda y su deslumbrante reaparición en las pasarelas de los diseñadores locales habrán notado cómo se refrescó primero la pieza masculina, con nuevos y atractivos colores, mangas cortas o largas y telas cada vez más exquisitas. “Al ver que el hombre la estaba llevando tanto, surgió la necesidad de que también las féminas pudieran andar así de cómodas y elegantes”, dice Lagares.

Así los diseñadores, en un derroche de creatividad, buscaron la forma de brindar una oferta y fueron creadas las primeras piezas de chacabana para mujeres. Prendas, las hay de todo tipo: blusas, faldas, pantalones, conjuntos casuales o más formales, bustiers, boleritos y los más buscados: vestidos. El diseñador comenta que los vestidos tipo chacabana tienen mucha aceptación entre el público femenino, primero porque vivimos en un país del trópico, y segundo por la comodidad, la versatilidad de diseños y los múltiples usos. 

Variedad
Una mujer puede usar un vestido de chacabana para salir de fiesta, para ir a una boda, para disfrutar de un resort, para el trabajo, para sus actividades diarias... en fin, para todo. Y así como variadas son las ocasiones para llevarlos, variados son los diseños.

Lagares explica: “La mujer dominicana siempre busca la chacabana más clásica, luego quiere variedad de color y también son muy buscadas las chacabanas de cuello tipo halter”. Pero no queda ahí, pues se llevan también vestidos tipo strapple, de un sólo hombro, con vuelos y aplicaciones, de denim, con mangas cortas o tres cuartos, lisos o estampados, con bolsillos o sin ellos, en fin, no hay límites para la creatividad.

La guayabera cambió el armario femenino
“Para la mujer que gusta de la chacabana llegan en esta temporada vestidos y otras piezas con los colores de verano”, refiere Cristian Lagares, diseñador de modas y gerente de Mercadeo de ChaKHabana, tienda especializada en la confección de esa prenda.

El experto explica que cuando un diseñador se dispone a crear un vestido a partir de la chacabana es importante que no pierda su esencia, así que se trata de que pierda lo menos posible en la parte frontal. Para ello: “Mantenemos las alforzas, algún tipo de bolsillo para que sea bien característica, pero ya algunas vienen sin ellos, sus botones y el canesú”, expresa Lagares.

Historia
La chacabana tiene una ventaja: gusta a casi todas las mujeres. Lagares dice que así como la lleva una chica de 22 años, puede vestir a una dama que pase de los 60 y ambas se sentirán femeninas, coquetas y presentables. Esta es la verdadera magia de la pieza, además de la historia que la envuelve.

Lagares narra que la chacabana es una prenda caribeña, pues nació en Cuba en la época de la guerra de independencia contra España. “En el siglo XIX, los rebeldes que peleaban en la guerra llevaban una camisa con cuatro bolsillos frontales para recoger guayabas, por eso se les llamó guayaberas”, dice.

Con el tiempo la prenda llegó a Venezuela, donde comenzó a ganar popularidad y donde además recibió el cambio de nombre a chacabana. A partir de entonces su fabricación aumentó y la pieza alcanzó visibilidad en América Latina y RD, “donde trabajamos por modernizarla”, dice Lagares.

Materiales
En su fabricación los materiales han variado, destacando materiales como el lino checo, el lino irlandés, algodón italiano, la seda cruda, el chantun y el charmuse.

Además, la imaginación ha ido trayendo tela de colores vivos o estampada y otros detalles como flores, cinturones, vuelos, botones de piedras preciosas y pedrería. Llegan también “las chacabanas en lino con hilo de otro color, bolsillos que ya no son cuadrados, la chacabana bustier y más”.  

Alternativa
Cristian Lagares maneja junto a su padre la tienda ChaKHabana, desde hace ya diez años. Tienen confeccionados unos 500 vestidos de chacabana en distintos estilos y tallas, pero además se puede solicitar la confección del vestido en el estilo, color o talla que prefiera. Además hay otras prendas para mujeres y distintos materiales de fabricación para elegir.

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