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Será cremado cadáver del último hombre rana

Los restos de Aníbal López, el último “hombre rana” y quien falleció el pasado sábado a los 77 años, fueron expuestos en la funeraria Blandino, donde luego de rendirle honores, su cuerpo será cremado.

Aníbal López perteneció a la segunda promoción del cuerpo de Hombres Rana.

Aníbal López perteneció a la segunda promoción del cuerpo de Hombres Rana.ARCHIVO/LD

Los restos de Aníbal López, el último “hombre rana” y quien falleció el pasado sábado a los 77 años, fueron expuestos desde la mañana en la funeraria Blandino, donde luego de rendirle honores, su cuerpo será cremado.

López nació en Capotillo, en la provincia Monte Cristi, el 1 de febrero de 1946. Fue hijo de María Catalina López y Julio Suárez Vargas.

Perteneció a la segunda promoción del cuerpo de Hombres Rana que fue egresada el 25 de febrero de 1964.

Fue guardaespaldas del líder político José Francisco Peña Gómez y de los ex presidentes Leonel Fernández y Salvador Jorge Blanco.

López peleó al lado de Manuel Ramón Montes Arache, líder de los hombres rana, y según informes de la época, era el número dos de la lista de 111 militares constitucionalistas elaborada por las fuerzas militares para asesinarlos.

Respecto al referido listado, López contó en una ocasión que sí era el segundo en la lista y como parte del plan mataron a Arias Collado, a quien secuestraron y luego eliminaron, lanzando su cuerpo al mar Caribe.

Los hombres rana, dispersados por el mundo luego de la revuelta de abril de 1965, fueron la principal unidad militar que acompañó al coronel Francisco Alberto Caamaño Deñó y, punta de lanza clave de apoyo a la población civil.

Leonel Fernández, en ocasión de la publicación en la Cancillería dominicana del libro “La Leyenda de los hombres rana” de la autoría de Ángel Lockward en noviembre del 2009, decidió reunirlos a finales de diciembre del mismo año: por primera vez vendrían a su patria luego de – para muchos de ellos – un exilio forzado de más de 41 años.

Llegaron pero, días antes, su comandante Manuel Montes Arache falleció. Muchos asistieron al sepelio en la base naval de Sans Souci, Aníbal López, entre ellos.

La idea de reunirlos y, en atención a sus méritos concederles una pensión como muestra de gratitud de la República, se desvaneció.

Montes Arache, que narró y aprobó la referida obra, eligió como su panegirista al autor y éste, en ocasión del cumpleaños de Leonel Fernández, el 26 de diciembre, le sugirió un cambio que el entonces jefe del Estado recibió con agrado.

Fernández instruyó confeccionar el decreto e invitar a todos a un almuerzo, sin la presencia de militares activos ni de civiles, excepto el general Medina y Medina y Ángel Lockward.

Allí uno a uno le contó al presidente, en detalle, las escaramuzas bélicas de cada miembro de la unidad militar más legendaria, entrenada por ranas italianos, encabezados por Illio Capozzi, muerto en el intento de toma del Palacio Nacional.

Al final de la tarde, la sorpresa fue la lectura del decreto en el que todos fueron declarados héroes de la patria, reincorporados como oficiales y puestos en retiro.

Por un error, el coronel Aníbal López se quedó activo y murió con su uniforme.