El sueño de un niño: “verme cantando en Youtube”

Alan Mercedes abordó a periodistas de LISTÍN DIARIO para exponerles que necesita un pequeño celular o una tablet para recibir y enviar las tareas que le asignan sus profesores.

El niño le gusta cantar y ya compone canciones porque asegura que eso le apasiona. ADRIANO ROSARIO/ LD

El niño le gusta cantar y ya compone canciones porque asegura que eso le apasiona. ADRIANO ROSARIO/ LD

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NAIROBI NÚÑEZSanto Domingo, RD

“Yo solo quiero un peque­ño celular para enviar mis clases y mis canciones”, dice con inocencia, Alan Mercedes, porque no tie­ne cómo recibir y enviar las tareas que le asignan sus profesores.

Era la mañana so­leada del pasado do­mingo, cuando pasadas las 11:00 AM duran­te un recorrido por la ribera del río Ozama, en Santo Domingo Es­te, Alan, un preadoles­cente de solo 12 años de edad se acercó y di­jo con entusiasmo ¿me vas a grabar?, a lo que la periodista respondió sonriendo “no”, y si­guió su paso.

Pero Alan no se rindió, e insistentemente siguió con su deseo de ser escuchado y dijo para llamar la aten­ción del equipo de LISTÍN DIARIO: “Yo soy artista”.

Esa mañana no se reti­ró del lugar hasta lograr su objetivo de comuni­carse con el equipo de es­te diario.

Servicio Alan, quien vive a la ori­lla del río en una peque­ña casa con sus padres y tres hermanitos menores, ubicada en un estrecho ca­llejón del sector La Ciéna­ga, contó que se encontra­ba fuera de casa porque en ese momento no tenían energía eléctrica en su sec­tor, cosa que según veci­nos ya es normal, por las constantes interrupciones en el servicio.

Alan estaba mirando des­de lejos a sus amiguitos, quienes jugaban béisbol en una planicie, lugar que pa­ra ellos es lo más parecido a un estadio para ese deporte.

Sin una camisa puesta para cubrirse de los fuertes rayos del sol, un pantalón corto lleno de polvo y un termo vacío en sus manos, el niño comenzó a conver­sar con los reporteros y na­rró un poco de su historia.

En ese instante los demás amiguitos que estaban prac­ticando béisbol en el impro­visado play se asomaron para ver qué pasaba y con regocijo en su rostro uno expresó “ese es mi primo, yo a veces le presto mi celu­lar”, como para no quedarse atrás y salir en las fotos.

“Yo no estoy jugando en el grupo, porque hay que pagar una inscripción y mensualidad de RD$300, dinero que mis papás di­cen que no pueden pagar”, expresó un poco desanima­do sobre su exclusión de la práctica del principal pasa­tiempo deportivo de los do­minicanos.

“Yo tengo el sueño de lle­gar a verme cantando en YouTube”, dijo sonriendo y continuó explicando “a mí me gusta mucho ver a esas personas cantando, ese es mi sueño”.

Limitación Alan está en sexto grado de básica, pero su problema principal es el poder enviar sus clases a los profesores a tiempo, ya que se le hace imposible sin un dispositivo electrónico.

“Yo lo que quiero es un pequeño celular o una ta­blet para poder enviar mis clases”, decía con un tono de voz esperanzador.

Hace un tiempo atrás uti­lizaba el teléfono de su ma­dre, pero el dispositivo se le dañó al dejarlo caer.

Luego de contar sus vicisi­tudes para adecuarse al nue­vo formato de educación, Alan volvió a referirse al te­ma que captó la atención de los reporteros en primer lu­gar. “Yo tengo el sueño de llegar a verme cantando en YouTube. A mí me gusta mu­cho ver a esas personas can­tando, ese es mi sueño”, dijo justo antes de recitar varios versos a los reporteros sin mostrar vergüenza.

EN PUNTOS Hallazgo. Sobre ese talento, el ni­ño comentó que descu­brió que le gusta can­tar y componer cancio­nes viendo vídeos por YouTube.

Secreto. Hasta ahora sus padres ignoran de ese talento oculto de Alan para el canto, pero afirmó que se los dirá luego, puesto que casi siempre están trabajando y no están presentes en el hogar.

Alan cursa el sexto grado de básica y reside con sus padres y tres hermanos en La Ciénaga. ADRIANO ROSARIO/ LD