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La República 25 Febrero 2013
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MENSAJE DE LOS OBISPOS
Obispos exhortan a renovar ideales y ejemplo de Duarte
EL OBISPADO INDICA QUE EL PADRE DE LA PATRIA BUSCABA QUE HAITÍ Y RD FUERAN RESPETADOS Y AYUDADOS A REENCONTRARSE EN SU HISTORIA
  • Pronunciamiento. Los obispos dicen que Duarte fue promotor de la Independencia y prototipo de conducta para la vida pública y privada.
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I. Introducción

1- El 26 de enero del 2013 celebramos en la República Dominicana el Bicentenario del nacimiento del Patricio Juan Pablo Duarte. Como pastores del Pueblo de Dios que peregrina en esta tierra, inclinamos nuestras frentes ante la memoria del Padre de la Patria, mientras damos gracias a Dios Padre, modelo de toda paternidad.

2- Recordamos a nuestros hombres y mujeres dominicanos y a todos los que comparten con nosotros esta tierra y este cielo, cobijado por el pabellón tricolor, nuestra bandera dominicana, el mensaje de la Sagrada Escritura: “Honra a tu padre y a tu madre para que te vaya bien y vivas mucho tiempo en la tierra” . Esto no se refiere solamente a los padres biológicos, sino a todos los que tienen sobre nosotros un ascendiente moral, por la edad, experiencia, saber o la misión que desempeñan en la sociedad, como en el caso de Juan Pablo Duarte.

3- Él no sólo fue el promotor de nuestra Independencia, sino que con sus ideales y ejemplos se constituye en prototipo de conducta para la vida privada y pública de todos los dominicanos.

4- La celebración de este Bicentenario Duartiano es una ocasión que la Providencia de Dios y la historia nos ofrecen para dirigir nuestros pensamientos hacia la figura egregia del Padre de la Patria, y recordar su sacrificio y el perfil de sus virtudes.

5- En la referida cita, la Sagrada Escritura dice: “Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen tus días sobre la tierra que el Señor, tu Dios, te va a dar”. “Hijos, obedeced a vuestros padres en el Señor: porque esto es justo. ‘Honra a tu padre y a tu madre’, tal es el primer mandamiento que lleva consigo una promesa, para que seas feliz y se prolongue tu vida sobre la tierra”.

6- El Catecismo de la Iglesia Católica señala que: “la observancia de este mandamiento procura con los frutos espirituales, frutos temporales de paz y prosperidad. Y al contrario, la no observancia de este mandamiento entraña grandes daños para las comunidades y las personas humanas” . “Este mandamiento implica y sobreentiende los deberes de los padres, tutores, maestros, jefes, magistrados, gobernantes, de todos los que ejercen una autoridad sobre otros o sobre una comunidad de personas” .

7- “Toda institución se inspira, -continúa el Catecismo- al menos implícitamente, en una visión del hombre y de su destino, de la que saca sus referencias de juicio, su jerarquía de valores, su línea de conducta. La mayoría de las sociedades han configurado sus instituciones conforme a una cierta preeminencia del hombre sobre las cosas. Sólo la religión divinamente revelada ha reconocido claramente en Dios, Creador y Redentor, el origen y el destino del hombre. La Iglesia invita a las autoridades civiles a juzgar y decidir a la luz de la verdad sobre Dios y sobre el Hombre” .

II. Duarte: fe y auto-superación

8- Juan Pablo Duarte y Díez nació en el barrio de Santa Bárbara, en la ciudad de Santo Domingo, el 26 de enero de 1813. En una familia de arraigada fe católica, compuesta por Juan José Duarte, natural de Vejer de la Frontera (Cádiz), y Manuela Díez, oriunda de El Seybo. Fue bautizado por el Padre José Ruiz, en la iglesia de Santa Bárbara, el 4 de febrero de 1813. A los 6 años “recitaba de memoria el catecismo” .

9- Aprendió sus primeras letras con la maestra Montilla en la escuela de Manuel Aybar. Se inició en teneduría de libros (contabilidad) para ayudar a su padre en los menesteres comerciales de la Atarazana y fue instruido en los estudios superiores, a falta de universidad, por el Doctor Juan Vicente Moscoso, que había sido catedrático en la Universidad de Santo Domingo; también por el franciscano Fray José Antonio Bonilla y por el Padre Antonio Gutiérrez.

10- Ante la imposibilidad de asistir a escuelas superiores en Santo Domingo “los pocos conocimientos que adquirió fueron debidos a su amor al estudio”  y férrea voluntad y deseo de superación, logrando fijarse un objetivo: dar un nombre a su pueblo y que sea digno de llevarlo.

III. Duarte: el orgullo de ser dominicano

11- En su juventud viajó a New York, Londres, París y Barcelona, conociendo los sistemas políticos de esas naciones y quedando impresionado, sobre todo, por los Fueros Catalanes, -un sistema de derecho local, utilizado en la Península Ibérica a partir de la Edad Media y que se constituyó en la fuente más importante del derecho altomedieval español- para la futura Independencia y organización de su Patria. Aprendió lo bueno del extranjero, aprovechó las oportunidades y contactos con otras culturas para fortalecer la identidad personal, familiar, cultural y social de la Nación dominicana.

12- Hay situaciones que parecen casualidades sin importancia; pero que pueden transformarse en estímulos permanentes, que desencadenan propósitos firmes, capaces de cambiar el futuro. Eso sucedió con el joven Juan Pablo Duarte, en la primera etapa de su viaje por mar hacia Nueva York. El capitán de la nave, sin intentar ofender, le preguntó: “¿No te da pena, muchacho, decir que eres haitiano, como está escrito en tu pasaporte?” “Yo soy dominicano” , respondió Duarte con firmeza.

13- En las postrimerías de su vida recordaba Duarte ese acontecimiento y sus consecuencias. Su hermana Rosa Duarte, consignó en sus Apuntes: “Juan Pablo nos dijo varias veces que el pensamiento de libertar su Patria se lo hizo concebir el capitán del buque español en donde iba para el Norte de América en compañía de Pablo Pujols”. Y el mismo Duarte escribió una nota a su hermana para decirle: “Juré en mi corazón no pensar ni ocuparme sino en procurar los medios para probarle al mundo entero que teníamos un nombre propio, dominicano, y que éramos dignos de llevarlo” .

IV. Duarte: “Dios, Patria y Libertad”

14.    Regresó a nuestra tierra, convencido de que debía luchar por la independencia del pueblo dominicano, en ese tiempo sojuzgado por Haití, y fundó la Sociedad Secreta la Trinitaria, con el lema “Dios, Patria y Libertad”. También la Filantrópica, para propagar los principios de la Independencia Dominicana,  con representaciones de piezas teatrales .

15.    Los trinitarios se comprometieron a luchar por la Independencia Dominicana con un solemne juramento: “En el nombre de la Santísima, Augustísima e Indivisible Trinidad de Dios Omnipotente: juro y prometo, por mi honor y mi conciencia, en manos de nuestro presidente Juan Pablo Duarte, cooperar con mi persona, vida y bienes a la separación definitiva del Gobierno Haitiano y a implantar una república libre, soberana e independiente de toda dominación extranjera, que se denominará República Dominicana; la cual tendrá su pabellón tricolor en cuartos encarnados y azules atravesado por una cruz blanca. Mientras tanto seremos reconocidos los Trinitarios con las palabras sacramentales de Dios, Patria y Libertad. Así lo prometo ante Dios y el mundo... Si tal hago, Dios me proteja, y de no, me lo tome en cuenta; y mis consocios me castiguen el perjurio y la traición si los vendo” .

16- “Cuando signó el último, -dice Serra en sus Apuntes-, con el pliego abierto a la izquierda y señalando las cruces con la diestra, dijo Duarte: ´No es la cruz el signo del padecimiento; es el símbolo de la redención, queda bajo su égida constituida la Trinitaria, y cada uno de sus nueve socios obligado a reconstituirla, mientras exista uno, hasta cumplir el voto que hacemos de redimir la Patria del poder de los haitianosª” .

17- “Después de instalada la sociedad revolucionaria la denominaron Sociedad de los Trinitarios, aludiendo al lema Dios, Patria y Libertad, y nombraron a Duarte (Juan Pablo) General en Jefe de los ejércitos de la República y director general de la revolución; coroneles a Francisco del Rosario Sánchez, a Juan Isidro Pérez de la Paz, a Pedro Alejandrino Pina, a Ramón Mella y a Vicente Celestino Duarte” .

V. Duarte: honor y libertad

18- Por su labor a favor de la Independencia Dominicana, fue perseguido por el gobierno haitiano y obligado a emigrar a Venezuela para salvar su vida en 1843, buscando apoyo en ese país hermano. Sin embargo, Duarte no era enemigo de los haitianos y escribió: “Admiro al pueblo haitiano; lo admiro porque conozco su historia. Ese pueblo ha luchado desesperadamente contra poderes excesivamente superiores y los ha vencido para salir de la triste condición de esclavo y constituirse en nación independiente. Le reconozco dos grandes virtudes: el amor a la libertad y el valor... Pero los dominicanos tambiénÖ Nosotros tenemos que reivindicar nuestro honor, nuestro nombre y nuestra libertad” .

19- Los dominicanos y haitianos somos dos pueblos hermanos, nacidos en la misma tierra. Duarte buscaba que ambos pueblos fueran respetados y ayudados a reencontrarse en su historia, fortalecer su liderazgo y respetar a su gente. Sólo lograremos una pacífica convivencia y una cooperación fraterna si ellos y nosotros mantenemos nuestra propia identidad y desarrollamos nuestros propios recursos.

VI. Duarte: austeridad y sacrificio

20- Para Juan Pablo Duarte marchar al exilio hacia Venezuela, en agosto de 1843, su padre, Juan José Duarte, tuvo que vender una casa que poseía en la cuesta de San Diego, por $200 pesos oro.

21- Desde Caracas, Juan Pablo Duarte escribe a su familia: “El único medio que encuentro para reunirme con ustedes, es independizar la Patria; para conseguirlo se necesitan recursos, recursos supremos, y cuyos recursos son, que ustedes de mancomún conmigo y nuestro hermano Vicente ofrendemos en aras de la Patria lo que a costa del amor y trabajo de nuestro padre hemos heredado. Independizada la Patria puedo hacerme cargo del almacén, y a más, heredero del ilimitado crédito de nuestro padre, y de sus conocimientos en el ramo de marina, nuestros negocios mejorarán y no tendremos por qué arrepentirnos de habernos mostrado dignos hijos de la Patria” . Y sus hermanas Rosa y Filomena respondieron: “Nosotras estamos dispuestas a sacrificar lo que nos queda por el ideal patrio de Juan Pablo, y a compartir con él la suerte que el cielo le depare” .

22- Mientras tanto, aquí, otros grupos dominicanos se unieron a los Trinitarios y proclamaron la Independencia Nacional el 27 de Febrero de 1844.

23- El 28 de febrero de 1844 en Caracas, recibió Duarte la respuesta de su familia: “una carta de su madre y hermanas diciéndole que podía disponer de todo y que iban a fletar un buque para mandarlo a buscar” .

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