Los contactos directos e indirectos de personalidades de República Dominicana con el papa Benedicto XVI fueron constantes y sirvieron para estrechar los nexos que, en el caso del país, históricamente han sido fundamentales con El Vaticano. Desde La Española se propagó la fe católica a todo el continente, y las relaciones de Estado por la vía diplomática.
Es en ese contexto que en 2010 el entonces presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández Reyna, visitó a Su Santidad y compartió un encuentro alredededor de media hora, y allí, precisamente, ambos hablaron del rol jugado por la media isla de Santo Domingo en la difusión de la fe cristiana y sobre la situación de dificultades que vivía entonces Haití. En la ocasión el mandatario dominicano estuvo acompañado de su esposa, la hoy vicepresidenta Margarita Cedeño, el embajador en la Santa Sede Víctor Grimaldi, y los ministros Juan Temístocles Montás, Luis Manuel Bonetti y Rafael Núñez. En ese momento, el Papa pidió a Dios por el bienestar de la República Dominicana, y recordó como un hecho de trascendencia que fue en Santo Domingo que se fundaron las primeras diócesis del Nuevo Mundo.
Otro contacto importante lo constituyó la condecoración al embajador dominicano, el periodista Víctor Grimaldi, a quien el Sumo Pontífice distinguió con la Orden Piana, de Pío IX, su trabajo diplomático en beneficio de las buenas relaciones de ambos Estados.
Posteriormente, el canciller del gobierno de Fernández y de la actual gestión de Danilo Medina, Carlos Morales Troncoso, sostuvo un encuentro con el Papa durante una audiencia solemne efectuada en la Santa Sede, donde según las reseñas, el llamado Vicario de Cristo envió un fuerte abrazo al pueblo dominicano. Asimismo, Margarita Cedeño, entonces primera dama de la República Dominicana estuvo entre los asistentes a un concierto en honor al Papa, donde recibió las salutaciones de Benedicto XVI. En la ocasión Cedeño de Fernández había viajado a Italia para recibir el título de embajadora extraordinaria que le otorgó la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El Papa también envió felicitaciones a la PCMM en ocasión de sus 50 años.