Un equipo multidisciplinario de médicos del
hospital General de la Plaza de la Salud está integrado a la atención
médica que busca salvar la vida de la niña de 11 años que dio a luz tras
quedar embarazada fruto de una violación sexual, luego de que la noche
del viernes fuera trasladada desde el hospital de San Cristóbal, donde
estaba ingresada, al centro asistencial.
Ayer, la menor registró
una discreta mejoría dentro de su condición delicada, mientras permanece
ingresada en la unidad de cuidados intensivos pediátricos, reveló el
presidente del Patronato del Hospital General de la Plaza de la Salud
(HGPS), Julio Amado Castaños Guzmán.
El caso de la niña, que hace
12 días se convirtió en madre, presentando desde entonces un cuadro de
gravedad, ha llamado la atención de la sociedad dominicana. Ayer, el
presidente de la Sociedad Dominicana de Psiquiatría, Vicente Vargas,
consideró inadmisible e intolerante la frecuencia en que en el país se
registran casos de abusos sexuales contra menores.
En tanto, la
Colectiva Mujer y Salud, el Foro Feminista y la Asociación Dominicana de
Periodistas con Perspectiva de Género, criticaron la desprotección en
que se encuentran las niñas y mujeres frente a situaciones que
comprometen su derecho a la vida y a la integridad personal y dijeron
que la legislación dominicana al prohibir de manera absoluta la
interrupción del embarazo vuelve con este caso a someter a una persona a
un trato cruel, degradante e inhumano.
Según informaciones
ofrecidas por la familia, la niña fue violada sexualmente por un cuñado,
que actualmente se encuentra recluido en la cárcel de Najayo, y no
recibió atenciones médicas prenatales durante los primeros cinco meses,
debido a que no confesó a la madre lo sucedido, porque el agresor le
amenazaba con matarla a ella y su familia.
Salud
El
médico Castaños Guzmán explicó que la niña fue recibida en el hospital
vía emergencia por ambulancia, por lo que fue llevada al intensivo
pediátrico donde un equipo integrado por pediatras, gineco-obstetras,
infectólogos e intensivista la evaluaron.
Dijo que ingresó en
situación de cuidado, tras once días de haber sido sometida a un
procedimiento de cesárea, presentando hipertensión arterial, edema
pulmonar, deterioro del estado de conciencia y signos de infección.
Dijo que por el momento predomina el cuatro infeccioso, por lo que hay
que esperar la evolución al tratamiento. El equipo es dirigido por la
médico Patricia del Rosario, jefa del servicio de cuidados intensivos
pediátrico.
Castaños Guzmán recordó que la paciente había hecho
una enfermedad hipertensiva del embarazo, con convulsiones que complicó
su caso en el momento y que fue incluso reintervenida en el hospital
donde estaba ingresada porque hizo un cuadro de sangrado masivo vía
uterina.
Psiquiatría
El presidente de la Sociedad
Dominicana de Psiquiatría dijo que el abuso sexual en niños y niñas, que
se está viendo con mucha frecuencia, hace un daños emocional
catastrófico, incluso para su vida de adulto.
Vargas recordó que
el abuso sexual no solamente se puede catalogar cuando hay penetración,
sino que abarca molestias como observarlo, tocarle sus partes íntimas o
obligarlo hacerlo y enseñarle material erótico, entre otros. El
especialista recomienda que las madres orienten a sus niños a que nadie
puede tocar sus partes privadas; en las escuelas se dé orientación a
maestros, y que el Ministerio de Educación ponga en marcha programas
dirigidos a la prevención del abuso y molestia sexual.
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ENTIDADES CRITICAN LA DESPROTECCIÓN
Sobre el caso de la
niña, la Colectiva Mujer y Salud, el Foro Feminista y la Asociación
Dominicana de Periodistas con Perspectiva de Género dijeron que la
legislación dominicana al prohibir de manera absoluta la interrupción
del embarazo sometió a esa menor a un trato cruel, degradante e
inhumano, colocándola en un hilo entre la vida y la muerte.
“Resulta extremadamente arbitrario que una mujer, y ven este caso una
menor de edad, víctima de violación sexual no tenga en nuestro país el
derecho a decidir sobre su vida, su cuerpo y su sistema reproductivo.
Resulta inhumano y cruel obligar a una niña de once años a llevar a término un embarazo”, señalan.
Las entidades consideran urgente que se aplique la despenalización del
aborto por violación, incesto y cuando corre peligro la vida y la salud
de la mujer; educación sexual integral y científica en las escuelas;
políticas públicas que contribuyan a prevenir y sancionar de manera
efectiva la violencia sexual contra las mujeres y las niñas y que la
justicia imponga todo el peso de la ley al violador.