La trifulca del pasado domingo en la Casa Nacional del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) no solo afectó a quienes resultaron heridos, sino que los vecinos de los alrededores sienten cada día más pánico de vivir al Sur del local principal del partido opositor.
El relato de uno de los empleados de una vivienda cercana así lo demuestra. Cuando un grupo de dirigentes del partido tomó el control del local, y obligó a retirarse a quienes lo custodiaban, la casa número 12 de la avenida Jiménez Moya se convirtió en refugio para guarecer a los que huían despavoridos saltando desde la azotea de la Casa Nacional hasta el techo de la casa vecina.
Al menos cinco personas se lanzaron a la casa, según contó Fernando Peralta a LISTÍN DIARIO. Dos, incluso, fueron protegidos en el interior de la vivienda porque aseguraban que los iban a matar. “Al abogado lo metimos en el cuarto de servicio para resguardarlo. Desde la Casa Nacional decían que le tiraran (dispararan)”, comentó el empleado. Dijo que uno de los hombres se le identificó como abogado, y que andaba vestido con corbata y chaqueta.
Según le contó éste, el conflicto en el local del PRD lo empezó un señor que entró y dijo ‘ábranme la puerta y no se mueva nadie’. Según Peralta, “el abogado” estaba armado con un fusil M-16, que dejó abandonado en el local del partido.
Siempre tienen problemas
A pesar de los intentos por conversar con los propietarios de la residencia, éstos respondieron con los empleados que no estaban en esa disposición luego de los incidentes del domingo.
Alrededor de cuatro o cinco fueron las que se cruzaron a la casa, según Peralta, por el corto espacio de distancia que existe. Solo dos fueron protegidos en el interior de la vivienda, y los demás aprovecharon el patio para cruzar a otras propiedades y huir con rumbo al Sur. “Incluso cuando se pasaron para este lado les tiraron piedras, bombas caseras, y de todo; un desastre”, expresó.
Dijo que los dueños de la residencia, de apellidos Del Río Soñé, han hablado con personal del local porque siempre que celebran una reunión tienen problemas. Explicó que desde que se anunció la reunión asistieron al supermercado y compraron alimentos para varios días. Dijo que no podían salir en los días previos. “No nos dejaban, la Policía por un lado, el temor, un desastre”, explicó el hombre.
Dijo que en la residencia vive una señora de 87 años que se ha visto afectada por las bombas lacrimógenas lanzadas durante los dos enfrentamientos que se han producido en la explanada del local principal, como parte de los conflictos por el control del PRD.
Como a la 1:00 de la tarde el propio Peralta sacó al “abogado”, luego de que supervisara que el ambiente en el exterior estaba en calma. “El abogado” dejó la corbata y el traje y se fue, mezclado entre los policías que custodiaban el lugar. Peralta contó haberle recomendado que se fuera al Sur, porque al Norte estaba la gente del expresidente Hipólito Mejía.