El diputado Carlos Gabriel García anunció ayer su renuncia como miembro del Partido Revolucionario Dominicano (PRD) y dijo que se quedará en un período de reflexión.
El legislador alegó que han desaparecido las razones que lo llevaron a permanecer 33 años de su vida en las filas del partido, que fue fundado por un grupo de dirigentes el 21 de enero de 1939 en La Habana, Cuba.
Dijo que la renuncia abarca su condición de miembro de Comité Ejecutivo Nacional, de la Comisión Política y de la vicepresidencia de esa organización.
Precisó que por esas tres condiciones participó en varias comisiones especiales designadas para explorar las posibilidades de superar el conflicto partidario que tiene a la población cansada, pero que esas iniciativas han fracasado.
Indicó además que todos los argumentos políticos han sido insuficientes, para resolver una diferencia de carácter personal entre los principales protagonistas de la crisis que tiene al partido blanco al bordo del abismo.
“El deprimente espectáculo que hemos ofrecido al país después de las pasadas elecciones, con una sólida lucha personal entre los principales dirigentes de nuestro partido, es un testimonio vivo de que estamos frente a una organización que ha extraviado su compromiso con el pueblo dominicano, para privilegiar una agenda donde prevalece el individualismo y desaparece el acrisolado sentimiento patriótico de nuestros fundadores”.
Terminó diciendo que el juicio de la historia será implacable con los responsables de promover con sus acciones esa decadencia política del PRD.
La organización opositora se encuentra inmersa en una profunda crisis interna desde la convención nacional de marzo del 2011, la cual se agravó tras las elecciones presidenciales del 20 de mayo pasado.
En esos comicios el candidato presidencial del PRD, Hipólito Mejía, fue derrotado y de inmediato se acusó al presidente del partido, Miguel Vargas, de ser el responsable debido a que no se integró con sus seguidores a la campaña electoral.
El grupo de Mejía convocó a la comisión política y expulsó a Vargas junto a varios de sus seguidores, pero luego el presidente de la organización ha respondido con la misma metodología, lo que ha colocado al PRD al borde de una nueva división interna.