“No se evidencian medidas del sector oficial para la reducción
y mejora en la calidad del gasto”.”
David Collado Dipurado del PRD
Con el sello de una austeridad extrema, que ha contagiado hasta a las instituciones privadas, el nuevo gobierno, que se inició el pasado 16 de agosto y que encabeza el presidente Danilo Medina, agota en la actualidad su primer período navideño.
La moderación -a diferencia lo que ha sido tradición- se ha impuesto, con el mandato de que no se celebren fiestas ni se hagan gastos innecesarios en regalos y otras actividades que requieran fondos del Estado.
En compañía de funcionarios claves que responden fielmente a sus disposiciones, Medina ya ha recorrido los primeros cuatro meses de su gestión, en la que desde el principio dejó claro que la meta es trabajar sin malgastar, siendo una de sus primeras medidas establecer controles para reducir el gasto dejando atrás algunas prácticas que contribuían al dispendio público.
Desde que asumió el cargo, el nuevo presidente puso en marcha un conjunto de medidas para imprimir su estilo de gobernar en la administración pública y dejar sentadas sus prioridades.
Cinco días después de la juramentación, el 21 de agosto, convocó un Consejo de Gobierno Ampliado, donde afirmó que el manejo austero y transparente de los fondos públicos será una prioridad de su administración y señaló que no tolerará actos inmorales, advirtiéndole a sus funcionarios que hasta por el rumor público tendrán que dar explicaciones.
En esa misma reunión el jefe de Estado puso en funcionamiento el “Código de Pautas Éticas”, siendo él el primero en firmarlo y luego cada uno de los funcionarios presentes, como una forma de asumir el compromiso.
Consciente de que encontraba una economía con un alto déficit fiscal, creado por una inversión en construcción de obras por encima de lo presupuestado, en esa primera reunión Medina creó varias comisiones de trabajo, entre ellas la que coordinó el controvertido pacto fiscal y emitió el decreto No. 499-12 sobre la racionalización del gasto público, del cual surgieron medidas que hoy son aplicadas.
Medidas de austeridadLa prohibición de las tarjetas de crédito para funcionario, exceptuando las del presidente, vicepresidenta, ministros y altos funcionarios del Banco Central, así como de las fiestas y canastas navideñas, menos aquellas dirigidas a las familias pobres y que son concedidas por el Estado, marcaron el tono del plan de austeridad.
Además, la tasación y venta de los vehículos de alto cilindraje y de lujo en manos de funcionarios del Gobierno, la reducción al mínimo de los viajes al extranjero de funcionarios, así como el uso de combustibles.
Igualmente, la prohibición a los funcionarios de aceptar dádivas o regalos en sus funciones, o de involucrarse en la gestión de facilidades en situaciones en que haya familiares hasta la cuarta generación. También se prohibió remodelar y comprar el mobiliario de oficinas.
No se podrá tampoco, al menos por un año, comprar vehículos de cualquier naturaleza y se requerirá la presentación cada tres meses de los estados financieros institucionales para evaluar su evolución.
EjecutoriasAun sin recursos, y en medio del plan de austeridad, el nuevo gobierno cumple promesas como la ejecución del Plan Nacional de Alfabetización, denominado “Quisqueya Aprende Contigo”, con el cual pretende en un período de dos años, alfabetizar a unos 727,000 dominicanos.
Al finalizar el año también tiene en ejecución el programa “Banca Solidaria”, que funciona con un fondo de RD$10,000 millones para el fomento de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, con el que ya han sido beneficiados más de 45,000 microempresarios ubicados en Santo Domingo, Higüey y Santiago de los Caballeros, con préstamos, que en conjunto, sobrepasan los RD$1,000 millones.
Mediante decreto, el gobierno puso en marcha el Programa Nacional de Titulación masiva de propiedades, para lo cual fue creada una comisión que se encarga de su ejecución .
Desde los primeros días de gobierno, Medina instruyó para que el programa Solidaridad, que dirige la vicepresidenta, Margarita Cedeño de Fernández, integrara a unas 200,000 familias a los programas Solidaridad y Progresando.
De igual modo, en sus primeros cuatro meses, el presidente Medina inauguró la Ventanilla Única de Inversión, un instrumento que simplifica el proceso para los inversionistas y permite que estos realicen todos los trámites para instalarse en República Dominicana en un solo lugar.
Entre las disposiciones del nuevo gobierno también figuran la creación del Programa Banca Solidaria
Reforma FiscalEl proyecto de Reforma Fiscal, que incluyó el aumento de algunos impuestos como el ITBIS, cobrar el 1% del valor del vehículo por concepto de circulación y aplicar 10% a los servicios de telecomunicaciones y al de telecable, entre otros, rompió con la luna de miel entre el gobierno y algunos sectores de la sociedad.
Las medias, al decir del gobierno llevan a que todos los sectores tributen y para lograrlo incluyó la creación de la Ley de Amnistía Fiscal. Al final de la aprobación empresarios e industriales plantean que la reforma debe ser integral.