La República 16 Julio 2010, 11:28 PM
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SOLIDARIDAD
Taiwán aporta fondos a Visión Mundial-RD
LA AYUDA TAIWANESA A ESTA ENTIDAD SE CONCENTRA EN VILLA ALTAGRACIA Y GUARÍCANOS
  • Informática. El embajador de Taiwán, Isaac Tsai y el director de Visión Mundial, Claudio Doñé (parcialmente oculto) visitan a un grupo de ochenta estudiantes que cursan actualmente esta especialidad tecnológica en Villa Altagracia.
Luis Beiro
Villa Altagracia

Los despertares de la joven Yanelis Correa no llevan la placidez de la contemplación. Son agitados y laboriosos, como los de toda la gente humilde que, para salir adelante, debe enfrentar los rigores de la vida con una sonrisa en sus labios. Apenas abre los ojos, solo tiene tiempo de vestirse y, sin desayunar, recorre lo más rápido que puede la distancia que separa la humilde vivienda donde vive del filtrante de agua que gotea en medio del camino.

Lleva en cada mano dos cubetas vacías, las cuales llenará con el preciado líquido, y una vez de regreso a su hábitat las vaciará en el tanque de la casa. Esa misma operación la realizará una y otra vez hasta que el Sol le queme las gruesas gotas de sudor que caen de su rostro. Esa es la señal que indica que debe terminar esa labor y prepararse para ir a la escuela de capacitación de Visión Mundial, donde cursa el segundo nivel del idioma inglés.

Mientras recorre la distancia que separa su comunidad del centro docente (en el centro de la ciudad de Villa Altagracia), Yanelys habla consigo misma. Tiene la costumbre de mirar siempre adelante y no distraerse ante las inclemencias del tiempo o del destino.

En el 2007, Taiwán financió el viaje de 12 niños pobres de Villa Altagracia para dar gracias al pueblo”.
Claudió Doñé Director de Visión Mundial R.D.

Las carencias materiales del barrio “Las colinas 2” no son un pretexto para que deje de soñar. Es cierto que ella y su familia sobreviven entre basura acumulada y la falta de energía eléctrica y de agua potable. Ella tiene 15 años y, a diferencia de muchas adolescentes de su comunidad, no piensa en relaciones sentimentales. Su meta es estudiar turismo, y ningún romance pasajero lo podrá quebrar.

Está convencida de que en Visión Mundial la pueden ayudar a salir adelante y por eso todas las mañanas sus dientes lucen como peces blanquísimos que salen del fondo de una cueva, cuando su rostro se asoma por la puerta de la escuela portando su mejor sonrisa.

Le han dicho que si aprueba este nivel puede optar por una beca para seguir sus estudios en Santo Domingo, de forma paralela al bachillerato que, en su caso, todavía anda a medio hacer.

Ella es una de las 400 jóvenes, adolescentes y niños de Villa Altagracia que viven en condiciones de extrema pobrezay que cursan estudios de capacitación técnica y profesional, becadas por el gobierno de Taiwán, en el Centro de Capacitación de San Cristóbal como apoyo al gran trabajo humanitario que realiza Visión Mundial República Dominicana.

“Taiwán nos está ayudando a salir adelante en Villa Altagracia y se lo agradecemos mucho. Hace un tiempo un grupo de niños dominicanos viajó allá para dar las gracias a los niños taiwaneses”, dice Yanelis antes de marchar de nuevo a sus deberes.

Ella se está refiriendo a la delegación de 12 niños dominicanos de barrios marginados que integraron una delegación que, financiada por el gobierno de Taiwán, permaneciódurante 8 días en la nación asiática.

Otro joven destacado
Gerinson Antonio Rosario reside en Las Colinas 1, otro sector marginado de Villa Altagracia donde no llegan los carros de recogida de basura.

Su fe religiosa lo hace paliar los apagones nocturnos. A veces lee la Biblia a la luz de un velón, y otras ocasiones en la iglesia. A pesar de la condición de marginalidad que le impone la pobreza, Gerinson es un joven que sabe emplear muy bien su tiempo.

En las mañanas estudia informática en la escuela de Visión Mundial y en las tardes acude a sus estudios de bachillerato.

Cuando termine el programa básico en Villa Altagracia puede continuar sus estudios en el Instituto de Formación Técnico Profesional (Infotep) en Santo Domingo. En ese caso, Visión Mundial también le provee financiamiento y ayuda económica.

“Estoy muy agradecido al Gobierno de Taiwán quien nos ayuda a salir adelante en Villa Altagracia, aportando recursos a esta inmensa obra. Los jóvenes no olvidaremos ese gesto”.

Tapicería
Ana Francisca Reyes lleva cuatro años como promotora de salud en Visión Mundial. Su labor voluntaria la ha ejercido en el Centro Comunitario de Atención Primaria detectando casos de violencia intrafamiliar, embarazos en adolescentes y consumo de drogas.

Pero ahora lleva tres meses estudiando tapicería en el centro de capacitación porque a pesar de que ya no es tan joven, quiere ser microempresaria, y en Visión Mundial hay un proyecto de préstamos para el financiamiento de la pequeña empresa. “Cuando monte mi negocio voy a continuar trabajando como voluntaria de Misión Mundial, pues este organismo me ha dado todo lo que tengo y gracias a él soy una mujer feliz”, dijo.

El apoyo taiwanés
La inversión taiwanesa en los distintos programas de capacitación de Visión Mundial ha beneficiado a ocho mil niños dominicanos que viven en condiciones de pobreza, en un período de 10 años, fundamentalmente en Villa Altagracia y Guarícanos.

La inversión ha incluido, además, la construcción en el año 2000 de la escuela primaria “Centro de Estudios Básicos de Villa Nueva”, donde hoy estudian 520 niños, un Hogar Comunitario de Prevención y Tratamiento de Enfermedades, y la Unidad de Atención Integrada del Hospital Municipal, inaugurado en enero del presente año y donde se atienden a 127 pacientes infectados con virus del VIH-SIDA, en su mayoría mujeres, seis de ellas en estado de gestación. Actualmente, Visión Mundial y Taiwán estudia la posibilidad de ampliar la colaboración hacia otras regiones del país.

“Además de la política de colaboración de nuestro gobierno con los países hermanos, Taiwán es un país religioso y las religiones hacen obras de caridad para socorrer a los damnificados por catástrofes y desastres naturales, así como a las personas que viven en condiciones de pobreza extra”. Esta reflexión de Isaac Tsai, embajador de la nación asiática, sintetiza la solidaridad de su país hacia la República Dominicana.

La escuela
El Centro Escolar de Visión Mundial en Villa Altagracia desarrolla sus actividades cotidianas en gran medida, con los aportes que recibe de Taiwán. Allí son capacitados más de quinientos niños, jóvenes, adolescentes y mujeres por 17 profesores en las áreas de lencería, corte y costura, informática, peluquería, panadería, repostería, música e inglés.

Próximamente se graduarán mil quinientos alumnos promovidos en el año anterior. La peculiaridad de estos cursos es su brevedad. De ahí que los mismos adquieran un carácter intensivo de tres o cuatro meses de duración, según la especialidad, porque hay miles de aspirantes y las instalaciones ya resultan insuficientes.

Cuando terminan sus respectivas especialidades los graduandos pueden obtener becas para el Infotep; y a los que son aceptados continúan recibiendo beneficios de la institución para cubrir sus gastos de pasajes y otros.

En Villa Altagracia labora, junto a los profesores, un equipo de médicos y sicólogos no sólo en la selección del personal que se beneficiará con los programas de capacitación, sino que visitan periódicamente las comunidades para detectar y corregir problemas familiares y sociales.

Es una función prioritaria trabajar en la transformación de la mente. En ese sentido, el licenciado Claudio Doñé, director de Visión Mundial República Dominicana, apunta: “En Villa Altagracia, como en muchas otras comunidades del país, hay un alto índice de delincuencia, de consumo de drogas, de violencia doméstica y de embarazo prematuro, por eso trabajamos también con la mente, en visión preventiva. Hoy, unos cuatro mil niños y jóvenes de sectores marginados están siendo atendidos por Visión Mundial con fondos internacionales, como los que aporta la República China de Taiwán, para que tengan un proyecto de vida”.

LOS APORTES DE TAIWÁN A VISIÓN MUNDIAL R.D.
– Becas de estudios a ocho mil niños y jóvenes de barrios marginales.

– Construcción y funcionamiento de la Unidad de Atención Integrada del Hospital Municipal.

– Tratamiento y medicamentos a 127 pacientes infectados con el VIH-SIDA.

– Construcción de la escuela “Centro de Estudios Básicos de Villa Nueva”, donde estudian actualmente 520 niños hasta sexto grado (se inauguró el 5 de mayo del 2000).

– Casa comunitaria de salud como centro de atención primaria en coordinación con el Ministerio de Salud Pública.

– Costo de viaje y estadía por una semana en Taiwán a un grupo de 12 niños de barrios marginados de Villa Altagracia beneficiados con el programa de becas del gobierno de Taiwán.

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