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Entretenimiento 22 Diciembre 2012
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DÍAS DE CINE

‘Operación Skyfall’

EN EL SENTIDO CINEMATOGRÁFICO, LA HISTORIA LOGRA DESTACAR UN PERFECTO MANEJO DE LOS SENTIMIENTOS DE SUS PERSONAJES PRINCIPALES
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Armando Almánzar R.
Santo Domingo

Hemos visto todo lo que se ha hecho sobre James Bond desde “Dr. No” (62) hasta este jueves 20 de diciembre de 2012Övíspera del fin del mundo. Todavía conservamos nítido el recuerdo de aquel primer film de la serie, seguimos pensando que Sean Connery ha sido el mejor aunque, por otro lado, como cine, “Casino Royal” y la presente han sido las mejores.

Y este guión, obra de Neal Purvis, Robert Wade y John Logan, es, aún teniendo casi tanta carga de violencia como cualquier otro de la serie, uno de los más originales e interesantes del conjunto. Como sucediera hace unos años con el personaje de Batman de Christopher Nolan, este 007 del presente ficticio, aunque comienza sus danzas como en cualquier otra cinta, luego de la primera secuencia (que es tan perfecta que arrastra todo el desarrollo) y los títulos (cuya orfebrería nos recordó los admirables diseños de créditos en las primeras de la serie), es ya un ser que ha perdido energía y capacidad y está a punto de ser pensionado. Y, si vuelve al servicio, es por dos detalles que se complementan: su fidelidad a M  y el aprecio y la confianza que ella tiene en él.

 Desde ese instante en adelante, su enfrentamiento a ciegas con u astuto y muy bien preparado rival y enemigo, el hasta muchos minutos después desconocido Silva, es toda una serie de embates ante los cuales el espectador va oscilando, con todo y que está atento a los hechos que se suceden y sus pormenores, a una serie incidentes que lo van llevando de un lado a otro sin saber a qué atenerse en lo que se refiere a quién lleva la ventaja.

Desde ese punto de vista la historia que va manejando Nolan posee una precisión nada mecánica pero sí desbordante de sentido cinematográfico en la que logra destacar un perfecto manejo de los sentimientos de sus personajes (Bond, M), que  nos ofrece envueltos en un haz que aúna encantos y desencantos, sonrisas y lágrimas, así como también las muy complejas y enigmáticas características sicológicas de ese Silva que, siendo todo un sádico vengativo, es también un ser de temperamento oscilante que, durante una escena magistralmente bien llevada por Nolan, llega a hacernos sentir una incierta inclinación de tan duro y cruel personaje hacia el homosexualismo.

Insistimos, este guión es de una densidad y una calidad sicológicas impresionantes, pero de nada hubiera servido en manos de algún director no digamos mediocre, sino simplemente bueno. Pero Sam Mendes, que no es un director que se prodiga en demasía, ha probado que es ya todo un maestro, y uno de los mejores a partir de 1999, cuando hizo la formidable “American Beauty”, para seguir trillando la senda del gran cine luego con “Road to perdition” (2002), “Jarhead” (2005) y la fabulosa “Revolutionary road” (2008).

Y el dinamismo que imprime Mendes a este film es tan perfecto que en ningún instante nos da la impresión de apresuramiento inútil, de celeridad exagerada en ciertas escenas o secuencias, pero que sí se advierte cuando usted, desapercibido de entrada, se percata de que acaba de ver una película que tiene dos horas y veintitrés minutos y que en momento alguno se sintió cansado, aburrido sino, por el contrario, siempre a la espera ansiosa de lo que habría de venir en cada instante. Esa edición fabulosa es también, por supuesto, obra del maestro de fotografía Roger Deakins, y respaldada de manera excelsa por la partitura de Thomas Newman que nos remite a ratos a trozos de la música original cuando Mendes y sus guionistas nos remiten a guiños de las viejas cintas de los años 60 y 70 del inacabable y siempre admirable Bond, de nuevo muy bien interpretado por Craig, y ahora respaldado por un estupendo Javier Bardem en ese Silva que, como personaje, es también un señera creación precisamente por la sutileza de sus características sicológicas.

No tenemos prácticamente más nada que agregar, sólo que, como ya habrá apreciado, es mucho lo que nos ha gustado, y mucho lo que la recomendamos a ustedes.

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